viernes, 25 de diciembre de 2009

Casi ficción

Fuimos echados del bar-con nombre de procedimiento de fecundación artificial- por caer bailando varias veces, muy borrachos, haciendo con nuestros cuerpos las 9 y 15 de un reloj de manecillas en la pista. En ese amanecer, con la tristeza causada por la expulsión, esa mujer me habló de su proyecto de un largo de cine basado en la historia real de una artesana-Gantier- barcelonesa fabricante de guantes y dueña también de una tienda con los mismos objetos.
Fueron muy conmovedores sus planes y el relato, sobre todo, porque la artesana era la última de una estirpe de mujeres cosedoras. Pero me mueve ahora más la memoria de ella, la cineasta, ese fantasma visitante del 205. Suena en el reproductor Yma Sumac. No pasa el recuerdo, se queda.

sábado, 28 de noviembre de 2009

Señal

Hoy me acordé del pacto hecho con mi abuelo Pablo Emilio: cuando él muera me va a dar una señal -ya la hemos escogido- de buen arribo donde sea que lo lleve la parca.

miércoles, 21 de octubre de 2009

Caviativá/Realidad jajaja

Vean primero los fragmentos del capítulo 18 de la novela Caviativá (o cómo desaparecer completamente) de Mauricio Loza (Páginas 143-144. Arango Editores) y después el artículo del diario El Espectador, más abajo.

Una vez más Caviativá y la espantosa realidad.

“Son las ocho y media de la noche. En la mitad del Centro de Diseño, en el piso, hay un cerro de chitos cuidadosamente descuidados que emulan toscamente la forma de un carro y que responden al nombre de Analogías a la pirámide social: vehículo yuppie.

Seguramente algún artista contemporáneo lo dejo ahí y luego se olvido de recogerlo. Para nuestra fortuna cualquier aseadora incauta podría barrerlo sin ningún tipo de remordimiento y duda

(…)

Al lado de la estructura de chitos está el orgulloso artista contemporáneo exhortando amablemente a una pareja de modelos a degustar su obra mientras hace énfasis en explicarles que es de carácter efímero, y a hablar basura sobre teorías de consumo de arte.

Este es el típico lanzamiento del nuevo modelo del automóvil bla bla bla en el que convocan a una docena de jóvenes artistas nacionales con estudios en el exterior, un par de salones nacionales y tal vez una afortunada crítica en la Documenta de Kassel, para que nos comamos el cuento de que personifican el nuevo estilo de vida, esa personalidad atractiva, moderna, dinámica de una marca de carros desesperada por modernizarse e invadir los mercados del tercer mundo; antes que la competencia se los coma vivos.

(…)

Estos preformistas e instaladores. Siempre tan astutos, con sus mentes tan increíblemente despiertas, receptivas e hipersensibles. Prestos a enseñarnos un montón de basura imposible de entender o que ya hemos pensado y no diríamos por física pena.

(…)

Así está la cosa: todos esos tag-lines de empresas de telecomunicaciones como: uniendo al mundo, a donde quiera ir hoy, soluciones para un mundo pequeño, etc… son un soberano cerro de mierda. Digan lo que digan, cada vez estamos más aislados y poseídos de nuestros papeles corporativos, y cada vez es menos lo que vamos a poder decir seriamente. Es por esto que el arte o cualquier cosa con peso o contenido ya no tiene el más mínimo chance de entrar en las galerías.

(…)

Desafortunadamente ahora todo se trata de la movida, aunque realmente no se mueva nada por dentro. Cualquier exposición / salón / galería se ha convertido en una excusa para ver gente, hacer contactos y robarse ideas. El arte se convirtió en un simple mediador de prestigio, pretexto para cogerse la barbilla y dárselas de interesante mientras le damos a la válvula del ego.”



El arte sobre ruedas llegó a Colombia

Tomado de http://www.elespectador.com/entretenimiento/arteygente/articulo167884-el-arte-sobre-ruedas-llego-colombia

Por: EFE Arte y gente |21 Oct 2009 - 11:36 am

El artista plástico colombiano Helbert Ortiz fue el encargado de intervenir el BMW modelo 2010.

El artista plástico colombiano Helbert Ortiz fue el encargado de transformar un BMW en una auténtica obra de arte que se presentó el pasado martes en Bogotá, en la primera ocasión que el Art Car llega a Latinoamérica.

"Este performance se ha realizado en Europa y Estados Unidos y por primera vez viene a Colombia de la mano de Helbert Ortiz, quien ha intervenido un BMW Serie 3 modelo 2010", explicó el galerista encargado de la obra, Santiago Perea Mejía.

El Art Car es un concepto artístico que lleva desarrollándose 35 años y que consiste en intervenir un vehículo artísticamente hasta hacer de él una pieza única deseada por los más reconocidos coleccionistas de arte.

El vehículo será subastado el 2 de diciembre en la sede del edificio Bancolombia "en un evento que tiene un fin social para las víctimas del conflicto armado en Colombia", señaló Perea.

Helbert Ortiz, reconocido artista plástico colombiano que ha participado en la Bienal de Florencia y en Art Miami, creó sobre este automóvil alemán una obra titulada Los cuatro elementos de la que destaca su gran colorido y que su galerista describe como "explosivo, vital y emocional".

"Lo puedo definir como particularmente espectacular, demasiado explosivo, muy vital y muy interesante", aseguró Perea.

Los inicios del Art Car se encuentran en Estados Unidos, en la Philadelphia de 1975, cuando el piloto Hervé Poulain encargó al artista Alexander Calder que decorara su BMW 3.0 CLS con el que iba a correr las 24 horas de Le Mans.

Desde entonces en este concepto artístico han participado destacados personajes como Andy Warhol, Frank Stella y Roy Lichtenstein y se han exhibido en famosos escenarios como el Louvre de París, la Royal Academy de Londres y los Guggenheim de Nueva York y Bilbao.

domingo, 9 de agosto de 2009

El Nobel para Roth o para nadie

Indignación
Philip Roth
Random House Mondadori
2009, 176 páginas.

Por Juan Pablo Plata

Someter la totalidad de la narrativa de Philip Roth a las señales de una obra llena de sexo, obscenidad y burlas sobre lo judío (fe, identidad, raza, Israel, costumbres, entre otros), es injusto e indecoroso. Su obra es mucho más. Hacer tal reducción es tanto como quedarnos con el último Bernard Lawrence Madoff y decir que él siempre hizo dinero estafando y que nunca fue un self made man y hábil negociante. De otra manera no habría podido timar a nadie. Tenía un buen pasado como ganador en los negocios en Wall Street antes del asunto de las pirámides y por eso pudo engatusar.

Ahora, véanse estos fragmentos de las novelas de Roth contra los críticos y academias cicateros en elogios sobre sus virtudes de prosista:

“La única obsesión querida por todos: el amor. ¿La gente piensa que enamorarse los completa? ¿La unión Platónica de almas? Pienso de otra manera. Creo que uno está completo antes de comenzar y entonces el amor lo fractura”. En El animal moribundo.

“Por Cristo, un hombre judío con sus padres vivos es un niño de quince años y permanecerá así hasta que ellos mueran”. En El lamento de Portnoy.

“Él aprendió la peor lección que la vida te puede dar: la vida no tiene sentido”.
En Pastoral Americana.

“La sociedad americana… no sólo sanciona la vulgaridad y las relaciones injustas entre los hombres, sino que las alienta. Ahora, ¿puede negarse? No. Rivalidades, competencia, envidia, celos, todo lo maligno en el carácter humano es fomentado por el sistema. Posesión, dinero, pobreza- en estos estándares corruptos las personas miden la felicidad y el éxito”. En El lamento de Portnoy.

En Indignación, tenemos al joven Marcus Messner, judío de raza, ateo, hijo único de un sobre protector matarife kosher, con diecinueve años, en 1951. Marcus va narrando, mientras nos va hablando desde el más allá, porque hacia allá lo han llevado una cadena de decisiones con desastrosos resultados: ir a estudiar de Nueva Jersey a Winesburg, Ohio; aceptar la sugerencia de sobornar a un compañero de estudios para no ir a la iglesia luterana, pues es obligatorio en la nueva universidad, y enviar a éste en reemplazo; enamorar a Olivia Hutton, recibir su primer blow job de ella y causar su suicidio; paranoicamente toma instrucción militar anticipada en la universidad, con la esperanza de no estar combatiendo en primera línea en la Guerra de Corea sino en la división de inteligencia si llega a ser expulsado del Winesburg College.

Marcus es un muchacho perfeccionista. Sus metas a los diecinueve se resumen en sacar buenas calificaciones en la escuela y la universidad y en perder pronto la virginidad. Con los planes, es decir, las decisiones hechas para alejarse del asedio de su padre, estudia ciencias políticas en vez de leyes y decide descorcharse con la primera desequilibrada interceptada en su camino, sin anticipar su futuro desastre personal.

A propósito, esta corta novela puede acabar destruida por esta reseña. Entonces es mejor no contar más de la trama. Digo, eso sí, que la enseñaza de esta fábula moral es la de: Puedes creerte muy listo, inmoral y lujurioso, pero la Historia y el destino labrado por tus propias decisiones te agarrarán al final.

La novela lleva unos fragmentos del himno nacional de la Republica Popular China, de donde toma Roth la palabra indignación; de ¿Por qué no soy católico? de Bertrand Rusell y de Breve historia de los Estados Unidos de Samuel Eliot Morison y Henry Steele Commager, integrados todos en la novela con maestría.

En línea con el título, produce rabia, indignación la Academia Sueca: si no le dan el Premio Nobel de Literatura de 2009 a Roth, no se lo deberían dar ya a nadie más. Espero no muera sin recibirlo el querido viejo Roth. ¡Se imaginan el discurso de aceptación en Estocolmo!

domingo, 26 de abril de 2009

Los libros más vendidos


Sigue saliendo, cada sábado, un fementido listado de “Los libros más vendidos” en Colombia, en un diario X.

No fue suficiente el reclamo en varios artículos de ciertas revistas especializadas en cultura, con énfasis en libros y de un reconocido blog, entre otros. El listado es amañado, porque no corresponde con las ventas reales, ni con el sentido del título o la frase “Los más vendidos”, que corona un cuadro con un escalafón de diez casillas. Podría ser cierto, si dijera Los libros más vendidos en la cadena de librerías tal, en letra grande, es decir, en puntaje alto de procesador de palabras. El listado dicho, lleva abajo, en letra diminuta, el crédito de la fuente: la cadena de librerías.

Sigue saliendo, cada sábado, el fementido listado enviado por el dueño de una cadena de librerías.

Lo peor, o parte del daño del listado, son las réplicas hechas de él en otros medios, en instituciones promotoras de lectura o del negocio de los libros y en agencias de prensa internacionales. En casi todos aparece sin la explicación de la fuente.


Así fue un listado del diario X (02/27/2009) y su reproducción en otros medios. Corrupto, amañado.

1.- "Luna nueva" - Stephenie Meyer
2.- "Crepúsculo" - Stephenie Meyer
3.- "Eclipse" - Stephenie Meyer
4.- "Amanecer" - Stephenie Meyer
5.- "El sari rojo" - Javier Moro
6.- "Amanecer de un marido" - Héctor Abad Faciolince
7.- "El país de la canela" - William Ospina
8.- "Mujeres perversas de la historia" - Susana Castellanos
9.- "El viaje del elefante" - José Saramago
10.- "Mil soles espléndidos" - Khaled Hosseini


Para reparar el daño de tanto tiempo, el diario debería hacer un listado justo- como ya lo hace El Malpensante -, con escalafón para libros de ficción y no ficción y nacionales e internacionales.

Invito a visitar www.reicolombia.com, portal hecho por una red de damnificados del listado torcido de "Los libros más vendidos."

miércoles, 22 de abril de 2009

En la casa del jabonero

Estuve en la sala de una casa con una muchacha – en tiempos de la secundaria-, ella encima montando caballo, yo sentado en el sofá. De repente golpean, y enseguida ya no golpean y abren la puerta de la casa. Era la mamá. Debía llegar en 3 horas. No la esperaba nadie. En 5 segundos la niña se sentó a mi lado y yo bajé mi suéter hasta la mitad de la cadera para cubrirme. Todo bien. A salvo- pensé. No fue así, pues la mamá le dijo a la niña: "¿Cómo es posible que no le invites a un té, leche, unas onces, algo? Tráele algo, no seas desatenta"-dijo. Se paró la niña y dio tres pasos para caer enredada con los calzones en los tobillos.

domingo, 15 de febrero de 2009

Varios

Concurso Nacional de Cuento Revista La Movida Literaria

Acta del Jurado

Siendo las 17 horas del 12 de febrero de 2009, se reunieron en la ciudad de Bogotá Camilo Jimenez Estrada, editor de la revista El Malpensante; John Jairo Junieles, escritor colombiano, y Andrés Mauricio Muñoz, director de la edición impresa de la revista La MovidaLiteraria, para deliberar y emitir el fallo del I Concurso Nacional de Cuento Revista La Movida Literaria. A las 20 horas llegaron a una decisión, cuyas principales conclusiones se resumen en seguida:
1. Conceder el primer puesto ex aequo a los siguientes cuentos:

o “Música para hablar de calamares”: Presentado al concurso bajo el seudónimo Míster Whittier. Una vez abiertas las plicas se pudo conocer que pertenece a Ángel Eduardo Unfried Muñoz (Nacido en Quibdo, residente en Bogotá)
o “Nuestro Idioma”: Presentado al concurso bajo el seudónimo Ulises H. Belano. Una vez abiertas las plicas se pudo conocer que pertenece a Humberto Ballesteros Capasso (Colombiano residente en Nueva York, Estados Unidos)

Sobre “Música para hablar de calamares”: La amistad, los sueños inconclusos, la esperanza son algunas de las líneas temáticas de este relato. Con gran economía de recursos en una escena en apariencia simple el autor logra caracterizar personajes tridimensionales, humanos, llenos de vida. El lector conoce la historia de los personajes, su idiosincrasia, viéndolos actuar, hablar, callar. Se nota oficio en el autor, en tanto ha sabido estructurar una escena simple pero a la vez llena de significaciones, de intenciones, de humanidad. En ella, dos amigos hablan convocados por una situación fortuita; uno de ellos, turbado por cuanto ve cómo alguien ha ido timoneando el curso de su vida, ve en su amigo la posibilidad de aferrarse a lo que ya no pudo ser. El autor no apela a recursos retóricos complejos o a palabras rimbombantes: usa palabras simples, diálogos naturales y, en últimas, logra imágenes contundentes.

Sobre “Nuestro idioma”: Una historia familiar donde se rastrea el amor filiar, la comunicación intrafamiliar y las raíces de una enfermedad. Es un cuento sofisticado, con referencias a autores y lenguas, pero siempre en un tono amable, por fuera de los lugares comunes y, como el anterior, exento de palabras y sintaxis complejas, alambicadas. La voz de la narradora siempre parece a punto de venirse abajo, y mientras leemos su voz intentamos descubrir los síntomas de una enfermedad que parece inminente, como un fantasma esperando detrás de alguna línea. Gracias a una selección afortunada de intimidades familiares, alrededor de un miedo, se logra crear un mundo emocional con órbita propia. Leemos este cuento como quien inadvertidamente va entrando al mar sin sentir el cambio de la temperatura, y en algún momento, nos damos cuenta que estamos nadando en la conciencia de los personajes.

Los dos cuentos anteriores comparten el primer lugar y, por tanto, el estímulo económico reservado para el premio. Cada uno de ellos recibirá un millón de pesos colombianos.

2. Nombrar como primer y único finalista al cuento “La Cosa Nostra”, presentado al concurso bajo el seudónimo Noam B. Barros, y que al abrir las plicas se conoció que pertenece a Daniel Camilo Bogoya González, residente en Bogotá. Este cuento será publicado en la edición Número 5 de la revista La Movida Literaria, junto con los dos cuentos ganadores.

Sobre “La cosa nostra”: Aventura, humor y algo de intriga en este relato ambientado en Sicilia en los años ochenta. Quisimos destacarlo por su tema (un periodista que busca las claves de la camorra italiana), sus personajes algo excéntricos, el manejo cuidadoso de la narración y por la aventura que el autor ha planteado y resuelto con gracia.

3) Aunque las bases no lo estipulaban, el jurado ha decidido otorgar mención de honor a los siguientes cuentos, pues estuvieron vigentes hasta el último momento de la deliberación:

Perro ciego: Presentado al concurso bajo el seudónimo de Conrado Noguera y perteneciente a Jorge Mario Sánchez Noguera, de Bogotá Colombia.

Desde esta parte del barco yo no alcanzo a verte: Presentado al concurso bajo el seudónimo de Agamenón y perteneciente a Jesús Alberto Sepúlveda Grimaldo, de Ibagué Colombia.

Un alfil para Zweig: Macedonio Fernández: Presentado al concurso bajo el seudónimo de Gabriela amar y perteneciente a Alberto Bejarano, de Bogotá Colombia.

4) Resaltar la participación en la primera versión del concurso. Se recibieron un total de 202 manuscritos provenientes de diferentes ciudades del país, tales como Bogotá, Cali, Medellín, Barranquilla, Cartagena, Leticia, Villavicencio, Pasto, Riohacha; así mismo, enviados por colombianos residentes en países como España, Francia, Italia, Ecuador, Argentina, Estados Unidos.

5) Sobre el concurso en general: Se ha estimado que, de la totalidad de los participantes, alrededor de veinticinco cuentos presentan un nivel que puede considerarse competitivo para un certamen literario. De estos, sólo unas diez historias se acercaron a un nivel expresivo suficiente, con una fusión armoniosa de elementos que permitieran despertar en el lector la experiencia emocional de asomarse a sensibilidades diferentes. Hubo varios cuentos con momentos casi sublimes, que luego decaían en monotonía, como si olvidaran que existe un pacto primario con el lector: el placer. El jurado quiere reiterar la invitación para asumir el proceso con mucho rigor, disciplina y constancia. La literatura es un oficio que debe asumirse como tal. Muchas veces se encontrarán voces que puedan desanimar; críticas agudas, lectores acuciosos que no encuentran sentido a una propuesta en la que se ha invertido tiempo y mucho esfuerzo. Así es este oficio; de hecho, así son todos los oficios. Lo importante es continuar, alentarse con cada resultado y, sobre todo, saber encontrar en esas palabras, que consideramos necias, un aporte que nos permita dar un paso más en nuestro proceso de maduración.

Bogotá, 12 de Febrero de 2009.

Camilo Jiménez Estrada

John Jairo Junieles

Andrés Mauricio Muñoz