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Varios

Concurso Nacional de Cuento Revista La Movida Literaria

Acta del Jurado

Siendo las 17 horas del 12 de febrero de 2009, se reunieron en la ciudad de Bogotá Camilo Jimenez Estrada, editor de la revista El Malpensante; John Jairo Junieles, escritor colombiano, y Andrés Mauricio Muñoz, director de la edición impresa de la revista La MovidaLiteraria, para deliberar y emitir el fallo del I Concurso Nacional de Cuento Revista La Movida Literaria. A las 20 horas llegaron a una decisión, cuyas principales conclusiones se resumen en seguida:
1. Conceder el primer puesto ex aequo a los siguientes cuentos:

o “Música para hablar de calamares”: Presentado al concurso bajo el seudónimo Míster Whittier. Una vez abiertas las plicas se pudo conocer que pertenece a Ángel Eduardo Unfried Muñoz (Nacido en Quibdo, residente en Bogotá)
o “Nuestro Idioma”: Presentado al concurso bajo el seudónimo Ulises H. Belano. Una vez abiertas las plicas se pudo conocer que pertenece a Humberto Ballesteros Capasso (Colombiano residente en Nueva York, Estados Unidos)

Sobre “Música para hablar de calamares”: La amistad, los sueños inconclusos, la esperanza son algunas de las líneas temáticas de este relato. Con gran economía de recursos en una escena en apariencia simple el autor logra caracterizar personajes tridimensionales, humanos, llenos de vida. El lector conoce la historia de los personajes, su idiosincrasia, viéndolos actuar, hablar, callar. Se nota oficio en el autor, en tanto ha sabido estructurar una escena simple pero a la vez llena de significaciones, de intenciones, de humanidad. En ella, dos amigos hablan convocados por una situación fortuita; uno de ellos, turbado por cuanto ve cómo alguien ha ido timoneando el curso de su vida, ve en su amigo la posibilidad de aferrarse a lo que ya no pudo ser. El autor no apela a recursos retóricos complejos o a palabras rimbombantes: usa palabras simples, diálogos naturales y, en últimas, logra imágenes contundentes.

Sobre “Nuestro idioma”: Una historia familiar donde se rastrea el amor filiar, la comunicación intrafamiliar y las raíces de una enfermedad. Es un cuento sofisticado, con referencias a autores y lenguas, pero siempre en un tono amable, por fuera de los lugares comunes y, como el anterior, exento de palabras y sintaxis complejas, alambicadas. La voz de la narradora siempre parece a punto de venirse abajo, y mientras leemos su voz intentamos descubrir los síntomas de una enfermedad que parece inminente, como un fantasma esperando detrás de alguna línea. Gracias a una selección afortunada de intimidades familiares, alrededor de un miedo, se logra crear un mundo emocional con órbita propia. Leemos este cuento como quien inadvertidamente va entrando al mar sin sentir el cambio de la temperatura, y en algún momento, nos damos cuenta que estamos nadando en la conciencia de los personajes.

Los dos cuentos anteriores comparten el primer lugar y, por tanto, el estímulo económico reservado para el premio. Cada uno de ellos recibirá un millón de pesos colombianos.

2. Nombrar como primer y único finalista al cuento “La Cosa Nostra”, presentado al concurso bajo el seudónimo Noam B. Barros, y que al abrir las plicas se conoció que pertenece a Daniel Camilo Bogoya González, residente en Bogotá. Este cuento será publicado en la edición Número 5 de la revista La Movida Literaria, junto con los dos cuentos ganadores.

Sobre “La cosa nostra”: Aventura, humor y algo de intriga en este relato ambientado en Sicilia en los años ochenta. Quisimos destacarlo por su tema (un periodista que busca las claves de la camorra italiana), sus personajes algo excéntricos, el manejo cuidadoso de la narración y por la aventura que el autor ha planteado y resuelto con gracia.

3) Aunque las bases no lo estipulaban, el jurado ha decidido otorgar mención de honor a los siguientes cuentos, pues estuvieron vigentes hasta el último momento de la deliberación:

Perro ciego: Presentado al concurso bajo el seudónimo de Conrado Noguera y perteneciente a Jorge Mario Sánchez Noguera, de Bogotá Colombia.

Desde esta parte del barco yo no alcanzo a verte: Presentado al concurso bajo el seudónimo de Agamenón y perteneciente a Jesús Alberto Sepúlveda Grimaldo, de Ibagué Colombia.

Un alfil para Zweig: Macedonio Fernández: Presentado al concurso bajo el seudónimo de Gabriela amar y perteneciente a Alberto Bejarano, de Bogotá Colombia.

4) Resaltar la participación en la primera versión del concurso. Se recibieron un total de 202 manuscritos provenientes de diferentes ciudades del país, tales como Bogotá, Cali, Medellín, Barranquilla, Cartagena, Leticia, Villavicencio, Pasto, Riohacha; así mismo, enviados por colombianos residentes en países como España, Francia, Italia, Ecuador, Argentina, Estados Unidos.

5) Sobre el concurso en general: Se ha estimado que, de la totalidad de los participantes, alrededor de veinticinco cuentos presentan un nivel que puede considerarse competitivo para un certamen literario. De estos, sólo unas diez historias se acercaron a un nivel expresivo suficiente, con una fusión armoniosa de elementos que permitieran despertar en el lector la experiencia emocional de asomarse a sensibilidades diferentes. Hubo varios cuentos con momentos casi sublimes, que luego decaían en monotonía, como si olvidaran que existe un pacto primario con el lector: el placer. El jurado quiere reiterar la invitación para asumir el proceso con mucho rigor, disciplina y constancia. La literatura es un oficio que debe asumirse como tal. Muchas veces se encontrarán voces que puedan desanimar; críticas agudas, lectores acuciosos que no encuentran sentido a una propuesta en la que se ha invertido tiempo y mucho esfuerzo. Así es este oficio; de hecho, así son todos los oficios. Lo importante es continuar, alentarse con cada resultado y, sobre todo, saber encontrar en esas palabras, que consideramos necias, un aporte que nos permita dar un paso más en nuestro proceso de maduración.

Bogotá, 12 de Febrero de 2009.

Camilo Jiménez Estrada

John Jairo Junieles

Andrés Mauricio Muñoz

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