martes, 2 de diciembre de 2014

Sobre la compra del archivo de García Márquez digo:


-La Universidad de Texas compró el archivo de Gabriel García Márquez (GGM). Aquí en Colombia hubieran querido que fuera una donación o hubieran puesto el grito en el cielo por el costo de unos pinches papeles. En Texas son expertos y cuidan bien de los archivos de autores foráneos y propios. Conozco en vivo el Harry Ramson Center y Colombia no se le queda atrás en nada. No tienen nada que no tengamos (Sistemas de refrigeración, vigilancia de plagas que afectan los libros, guantes, tapa boca, vigilantes armados, programas de computadora como Marc, el sistema Dewey, anaqueles, bibliotecarios y archivistas, etc). 
-Colombia sí tiene las condiciones técnicas de archivo, catalogación y conservación y el personal necesario. Lo digo con conocimiento porque trabajé para Biblored y aprendí de estas cosas.
Además, es de conocimiento público, lo sabe casi cualquiera, que en este país hay profesionales e instituciones (Archivo Nacional, Biblioteca Nacional, Biblioteca Luis Ángel Arango, Instituto Caro y Cuervo, Universidad Javeriana, etc.) que ya conservan otros legados de papales de otras personalidades nacionales e internacionales sin dificultades, incluso incunables se conservan sin problema acá. La decisión de los herederos de GGM fue autónoma y ya. En fin. No hay que echarle tanta tiza pues termina uno cayendo en el juego de aquellos que pedían en vida de GGM que hiciera algo por el acueducto y las condiciones sociales de Aracataca.
-La conservación de esos documentos está bien en cualquier lugar donde estén disponibles y catalogados para los interesados de a pie o los investigadores profesionales y donde haya un excelente sistema de detección y control de incendios o de cualquier otro posible daño. En Texas y en Colombia hay esto. No nos hágamos tarugos. Aquí arman escándalos y noticias con tontadas como este asunto. 

sábado, 8 de febrero de 2014

miércoles, 25 de diciembre de 2013

Desamor en segunda persona

Un cuento -Desamor en segunda persona-. Por Juan Pablo Plata. http://www.kienyke.com/kien-bloguea/desamor-en-segunda-persona/

Del barco al orco

Sobre Travesías (novela) de Jonathan Alexander España Eraso.

 Por Juan Pablo Plata.

 Al inicio Travesías parece una ficción dispuesta para tratar sobre el mundo de los pescadores y mercantes. El lenguaje inaugural discurre preciso y elástico sobre las partes, direcciones, lugares e instrumentos conocidos por quienes navegan en la barcaza El Haroldo frente al océano Pacífico, yendo y viniendo desde y para el agua dulce. Con todo, los sucesos resultan ser el desalmamiento ejecutado sobre las fisonomías de los vivos y los terrenos entre los que transcurre la historia. 

Si ``travesía´´ es ir de un lugar a otro, también lo es el aire recto disparado contra un litoral y también nombra un área desértica. Esta travesía son todas las travesías referidas antes que connota la lengua española. El viaje aquí es de lo habitual a lo aparente, de lo acuoso a lo adusto, de la muerte a lo raro e inescrutable, porque un muchacho y un perro malogrado han ido de la vigilia laboriosa hacia un mundo donde las figuras monstruosas y el múltiple Simurg depuran el mundo de todo aquello que es ajeno a su virulento mundo. Varias mitologías y sortilegios occidentales y orientales marchan recreados por la imaginación del autor de Travesías, quien compone párrafos y frases al abrigo de la necesidad expresiva y la ligazón inusual del idioma, causando en el lector la impresión estar inmerso en una historia originada por la diestra marginalia, nada secundaria, hecha a un grimorio que enrarece todo cuanto explica. Jonathan Alexander España Eraso, alias Juan Páramo, ha escrito un laberinto donde las transmigración de los seres y las cosas nos llevan desde un barco raso a un orco elaborado. En Travesías todo va tan claro por ir cifrado.

sábado, 21 de diciembre de 2013

Mis lecturas preferidas de 2013

Por Juan Pablo Plata.

1 El ángel esmeralda. Don Delillo. Un libro de cuentos “imprescindible” e “imperdible” como dicen todos los periodistas colombianos. Todos. El cuento Medianoche en Dostoievski (Para mí el mejor) trata sobre el extrañamiento de dos jóvenes norteamericanos frente a un supuesto anciano expatriado que se pasea por su vecindario con un extraño abrigo mientras el invierno arrecia.

 2 Ya solo habla de amor. Ray Loriga. Ficción lenitiva para hombres pasando el trance del desamor. No quiero decir que sea autoayuda. Eso nunca. Loriga la escribió cuando se separó de Christina Rosenvinge.

3 Aire de Dylan. Enrique Vila-Matas. El más reciente libro del gran autor barcelonés. Una novela sobra la imposibilidad de dejar de escribir, sobre el trabajo y el ocio y el dulce arte de ver pasar la nubes y no buscarles parecido.

 4 Ximénez. Andrés Ospina. La mejor novela publicada en Colombia en 2013 basada en la vida del periodista José Joaquín Jiménez, quien sabía más palabras que imprescindible e imperdible.

5 Life. Keith Richards. Autobiografía poco condescendiente del guitarrista de The Rolling Stones.

6 Razones para destruir una ciudad. Humberto Ballesteros. Ver esta reseña http://www.kienyke.com/kien-bloguea/resena-razones-para-destruir-una-ciudad/

7 Fiesta. Ernest Hemingway. Novela sobre viajes, toreo y juerga. Deja un sabor agrio sobre el periodo de entreguerras. Brett, el personaje, es una desgraciada adorable.

8 Los estratos. Juan Cárdenas. La nueva novela del escritor colombiano que se comerá a todos los demás en el futuro. Busque usted lector los libros pasados cuando firmaba como Juan Sebastián Cárdenas.

9 Barrio hereje. Gabriel Pabón Villamizar. Un inventario de las sectas religiosas y los fementidos mesías en los barrios de Bogotá.

10 Poesía vertical. Roberto Juarroz. Una antología con más y hermosos versos que los cacareados “A veces me parece que estamos en el centro de la fiesta … ”