jueves, 8 de enero de 2015

Dios, eso que no se sabe qué es o si existe, usado para justificar asesinatos a personas que hacían reír. Y qué importa un nuevo cardenal para Colombia o una nueva santa colombiana. Me pongo hasta a pensar en que la Iglesia Católica sobra en los diálogos de paz en La Habana. Con excepción de personas como Javier Giraldo de la Pontificia Universidad Javeriana. Dios causa más problemas como bandera que como muerto.

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