viernes, 25 de diciembre de 2009

Casi ficción

Fuimos echados del bar-con nombre de procedimiento de fecundación artificial- por caer bailando varias veces, muy borrachos, haciendo con nuestros cuerpos las 9 y 15 de un reloj de manecillas en la pista. En ese amanecer, con la tristeza causada por la expulsión, esa mujer me habló de su proyecto de un largo de cine basado en la historia real de una artesana-Gantier- barcelonesa fabricante de guantes y dueña también de una tienda con los mismos objetos.
Fueron muy conmovedores sus planes y el relato, sobre todo, porque la artesana era la última de una estirpe de mujeres cosedoras. Pero me mueve ahora más la memoria de ella, la cineasta, ese fantasma visitante del 205. Suena en el reproductor Yma Sumac. No pasa el recuerdo, se queda.