domingo, 5 de diciembre de 2010

Lo mejor está por venir en revista Cuadrivio



Por Juan Pablo Plata

Texto de presentación de la antología El corazón habitado. Últimos cuentos de amor en Colombia (Cádiz, Algaida, 2010) en la XXIII Feria Internacional del Libro de Bogotá.

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A Johann Rodríguez-Bravo y a la desaparecida revista La Movida Literaria.
Juan Pablo Plata
«Cualquier librería latinoamericana está desbordada de publicaciones españolas. En cambio, son poquísimas las librerías españolas con libros editados en Latinoamérica. Según datos del Centro Regional para el Fomento del libro en América Latina y el Caribe (Cerlalc), Europa es el mayor exportador de libros con el 54,8% del mercado mundial; Latinoamérica lo hace solo con el 2,9%, e importa de un solo país, España, libros por un valor parecido al que este país importa de todo el mundo, incluida Latinoamérica. Los editores latinoamericanos saben de la falta de apoyo de sus gobiernos. Los editores españoles, por el contrario, cuentan con fondos y recursos gubernamentales para promover ediciones privadas. Quizá la solución empieza entre los mismos actores del libro: lectores y escritores. Pero uno de los problemas es que el lector latinoamericano, a veces, menosprecia a las ediciones locales frente a las españolas, no solo por la calidad de impresión, sino porque supone que el autor latinoamericano publicado en España es superior a uno publicado en su país, más todavía si ese autor recibió un premio español.»
Lo anterior es tomado de la columna Lector ciego, escritor dormido, del escritor Leonardo Valencia (autor de Bogotá 39) en  mayo de 2010 en el diario El Universo de Ecuador.
1) La cita sirve para celebrar con todavía mayor entusiasmo la antología que hoy se presenta, por las oportunidades de comunicación  y reciprocidad que abre para escritores y lectores a ambos lados del Atlántico y también sirve para poner de manifiesto una vez más el desigual intercambio cultural y comercial en lo editorial en el mercado hispanoamericano y las altas posibilidades de éste para ser remediado con antologías, mejores políticas de distribución y edición, ebooks y dispositivos, y movidas más agresivas e innovadoras en gestión cultural.
2) Una anécdota escondida para ustedes puede explicar en gran medida la escogencia hecha en la antología: en algún momento entre 2009 y 2010 el escritor colombiano John J. Junieles, incluido en la antología, sugirió al antólogo José Manuel García Gil hacer la selección con un criterio adicional: excluir en lo posible ficciones con asuntos como el narcotráfico y la violencia e incluir en cambio narraciones acerca de las relaciones humanas y el amor. La sugerencia penetró el proyecto del libro hasta llegar al título y hoy tenemos un compilación temática de veintiséis autores, con un barrido de las generaciones nacidas entre 1962-1982.  Con ese mismo criterio de exclusión de la sicaresca y lo narco hice en 2008Señales de ruta, una antología de cuento colombiano, publicada por Arango Editores.
3) Si algo pueden delatar la antología y los autores seleccionados, es la sombra desdibujada de un patriarca querido, llamado por todos con excesiva familiaridad como Gabo. Por otra parte, me adhiero a unas declaraciones de prensa del antólogo, quien anuncia al lector del «rigor del cuento bien escrito por autores que abordan el género con la suficiencia necesaria y  con un proceso creativo expuesto a las influencias más diversas.» A esto yo le agregaría la condición sana de los autores y las creaciones seleccionadas frente a una suerte de provincianismo o ansias de llevar en la literatura el sabor  nacional a toda costa. Por ejemplo, muchas narraciones no ocurren en Colombia y sus temas son ajenos a cualquier realidad política o geográfica totalizante o precisa. No sufren pues los autores del síndrome de Falcón definido por el ecuatoriano Leonardo Valencia, es decir, que por más colombianas que sean, las narraciones no llevan por obligación realismo mágico, El Poporo Quimbaya y Juan Valdez desintegrados en letras de molde; violencia, narcotráfico, un sombrero vueltiao o aguadeño o la esencia nacional y/o latinoamericana, requeridas y esperadas en nosotros en décadas pasadas por lectores, agentes y editores en otras latitudes. Aplaudo la inclusión de autores cercanos en el trato como Andrés Mauricio Muñoz, Sebastián Pineda y Carlos Fernández y de otros desconocidos del todo para mí  como Marta Orrantia, Federico Escobar y los cartageneros Víctor Menco y Rodolfo Lara, a quienes me dispongo a seguirles la pista.
4) El corazón habitado. Últimos cuentos de amor en Colombia es un libro compuesto por las ficciones de los ciudadanos nacidos en un país con un conflicto armado activo que ha desplazado a más de tres millones de personas según un último balance de la agencia ACNUR; un país narco y violento, pero irreducible a esas categorías, donde muchas otras cosas ocurren y pueden ser contadas. Doy gracias al señor José Manuel García Gil y señores del Ayuntamiento de Cádiz y Editorial Algaida, Grupo Anaya por permitir a los lectores de español en el mundo conocer otras realidades e invenciones nacidas de un país estigmatizado como violento a la vez que encubierto bajo la sentencia  mentirosa de:Colombia, el riesgo que te quieras quedar. Nada es como lo pintan.
5) Coda. El listado sabatino de cada ocho días de los libros más vendidos en Colombia del diario El Tiempo no corresponde con la verdad. El listado es amañado, porque no corresponde con las ventas reales, ni con el sentido del título o la frase «Los más vendidos», que corona un cuadro con un escalafón de diez casillas. Podría ser cierto, si dijera «Los libros más vendidos en la cadena de Librería nacional», en letra grande, es decir, en puntaje alto de procesador de palabras. El listado dicho, lleva abajo, en letra diminuta, el crédito de la fuente: la cadena de librerías. Lo peor, o parte del daño del listado, son las réplicas hechas de él en otros medios, en instituciones promotoras de lectura o del negocio de los libros y en agencias de prensa internacionales. En casi todos aparece sin la explicación de la fuente y entonces el listado es tomado como los libros más vendidos en Colombia en vez de los libros más vendidos en la cadena.
Refiero esto como una mínima prueba (porque habría otras) de cómo el canon de la literatura colombiana está dictado por las mafias editoriales, revistas, conglomerados y agentes literarios, entre otros, pero a veces aparecen esperanzas como una antología de cuento colombiano editada en España o una editorial independiente ajena a los traficantes de la nada, como Icono Editorial y Babel Libros, por citar dos ejemplos. El corazón habitadoincordia y alegra ya a excluidos, escritores y lectores y a la mafia dicha.  Con todo, podemos estar seguros de cómo lo mejor está por venir en la literatura colombiana, si no, lean la antología.
[*] Texto leído en la XXIII Feria Internacional del Libro de Bogotá en la presentación de la antología El corazón habitado. Últimos cuentos de amor en Colombia.

lunes, 28 de junio de 2010

Mortara, nuevo subgénero literario


Mortara: Metaliteratura, enfermedades literarias y género literario en tres libros de Enrique Vila-Matas.

Por Juan Pablo Plata

Hay que ir hacia una literatura acorde con el espíritu del tiempo, una literatura mixta, mestiza, donde los límites se confundan y la realidad pueda bailar en la frontera con lo ficticio, y el ritmo borre esa frontera. De un tiempo a esta parte, yo quiero ser extranjero siempre. De un tiempo a esta parte, creo que cada vez más la literatura trasciende las fronteras nacionales para hacer revelaciones profundas sobre la universalidad de la naturaleza humana.

Lo anterior fue dicho por Enrique Vila-Matas durante el discurso de recepción del XII Premio Internacional de Novela Rómulo Gallegos en 2001 por su libro El viaje vertical.

En una entrevista con Fernando Clemot para la revista barcelonesa Paralelo sur, Vila-Matas respondió:

Usted afirmó en cierta ocasión que “la novela del futuro será multirracial o no será nada”. ¿Qué rasgos definirían a esa novela del futuro?

Si yo supiera cómo será la novela del futuro, la estaría ya escribiendo.

Finalmente, en el documental Café con Shandy de Enrique Díaz Álvarez, dice Vila-Matas:

Decía Walter Benjamín que en nuestro tiempo la única obra dotada de sentido, de sentido crítico también debería ser un collage de citas, fragmentos, ecos de otras obras. Yo a este collage le añadí en su momento frases e ideas relativamente propias y poco a poco fui construyéndome un mundo autónomo, paradójicamente muy ligado a los ecos de otras obras.

Con la resonancia de los fragmentos recién leídos arriba, debemos conceder que la narrativa literaria ha cambiado de manera ostensible desde los tiempos de las obras clásicas encasilladas bajo el género de la Épica hasta nuestros días. Podemos decir, sin exagerar, que la narrativa ha cambiado al punto de ser inclasificable en sus manifestaciones más recientes. Si bien se sigue contando o refiriendo algo, esto se hace muchas veces sin que haya un conflicto que dispare la trama. Es así que el estilo, los recursos y la manera de contar han cambiado hasta llegar ahora a producir extrañeza entre los lectores y la crítica literaria. Entonces, para la comunidad literaria en general se ha vuelto un problema definir bajo algún género literario las mismas manifestaciones que son una suerte de nueva forma en la historia de la narratología, con un desarrollo artístico particular, explicado por la hibridez, la interacción y la autorreflexión, como sus principales rasgos.

Ahora bien, si consideramos las convenciones precedentes sobre lo que era una narración literaria o en particular una novela o un cuento, también se debe asentir que los tiempos que corren son otros y si bien la raza humana sigue contando historias, los usos y herramientas para hacerlo han mutado y variado. Basta ver al cine, los videojuegos y la hipermedia.

Reiteremos y afirmemos que hay manifestaciones narrativas nuevas y que las composiciones y el armazón de muchas como son contadas en pleno siglo XXI no caben ya bajo el toldo del archigénero narrativo de la Novela, tal como lo concebía Bajtin, por ejemplo, o bajo otras categorías. Las narraciones de nuestra época no son fijas ni autónomas, al contrario prestan y dependen de otras narraciones y contenidos de artes y hasta de una autoexpliciación para ser usadas (Metaliteratura), como lo dice el profesor Daniel Grassian, citando a George Landow, especialista en ficciones híbridas de literatura electrónica. (En Hyrbrid fictions, 2003, p 172).

Dentro de las manifestaciones del tipo de las obras con una narrativa indefinida como la descrita arriba está la trilogía metaliteraria de Enrique Vila-Matas, compuesta por Bartleby y compañía, El Mal de Montano y Doctor Pasavento, sobre la cual se indagó en el presente trabajo sobre la posible caracterización de los tres libros esquivos – y otras obras más impresas y en hipertexto y otros soportes digitales- en alguna denominación (sub) genérica / genológica precisa. Los tres libros de Vila-Matas son ficciones con empréstitos a otras artes y disciplinas del saber humano; son libros híbridos, metaliterarios, cuyos temas principales son las enfermedades literarias: en Bartleby y compañía es el bloqueo creativo discontinuo o fijo de los escritores; en El Mal de Montano es la obsesión por la literatura al estilo del Quijote y finalmente en Doctor Pasavento el padecimiento literario es la exposición pública y la reclusión de los escritores.

La academia, la crítica y los lectores siempre han encontrado dificultad para reconocer en los tres libros de Vila-Matas una novela o alguna creación literaria común o aceptable para las convenciones o la expectativa receptora, parafraseando aquí al teórico Hans-Robert Jauss.

Las obras de Vila-Matas del corpus de la investigación, Diario de la especies de Claudia Apablaza y Kazbek de Leonardo Valencia, son herederos de las vanguardias artísticas del siglo XX, de la rebeldía del Nouveau Roman, del livre a clef o narración en clave, de la misma manera que son deudores de la tecnología aparecida en el siglo XX, que permite ver imágenes en movimiento combinadas con audio, tener conexiones hipertextuales y mezclas de registros multimedia, entre otros. Ahora, también hay que reconocer que éstas obras son herederas de dos grandes novelas: El Quijote de la Mancha de Miguel de Cervantes y Tristram Shandy de Laurence Sterne, pero aceptamos una diferencia evidente. Si las obras de Cervantes y de Sterne inauguraron y/o asentaron de manera magistral en su tradición la forma de la novela (forma creativa abarcadora de varios registros escritos y orales bajo su toldo), debemos reconocer que en los trabajos abordados de Vila-Matas y en obras con un formato hipertextual o digamos hecho para ser visto en una interfase digital o virtual, hay adiciones de recursos sonoros, visuales y de otras áreas del conocimiento que desplazan a la categoría de la novela para ser usada como mote de estas nuevas manifestaciones literarias.

Así pues, la indagación en los libros de Vila-Matas dio como resultado una propuesta de clasificación y apuesta nominal sintetizada en la palabra Mortara. Tenemos a Vila-Matas como uno de los pioneros del subgénero, pero el desarrollo de éste es fruto de una serie de cambios en la creación literaria influenciada por avances tecnológicos, otras obras y por una gran contravención por parte de escritores como él acerca de los temas, las formas, los recursos y hábitos con los que hacen literatura.

Acorde a la cita usada al inicio con la exigencia de sentido de Walter Benjamín, la propuesta de clasificación de subgénero se hace con la intención de llenar un vació critico y a demás hacer una de las primeras apuestas para nombrar artefactos literarios novedosos.

Mortara.

(Término y acepción para literatura con ©, D.R.A Derechos Reservados de Autor con registro ante autoridades e instituciones legales en Colombia y en el mundo. Dirección Nacional de Derecho de Autor y Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI) y Biblioteca del Congreso de los Estados Unidos).

Del Latín mortarium. Inglés gonne morter. Francés.mortar.

Sátiras de Juvenal. Verso170: et quae iam ueteres sanant mortaria caecos. (Y los morteros curaban a los ciegos)

Baba Yaga. Bruja de folclore eslavo que viaja por el mundo en un motero o escoba gigante capturando niños para alimentarse.

(El término se basa en la palabra Mortero. El mortero o pilón es usado para mezclar y triturar alimentos en la cocina, elementos y compuestos químicos en la farmacéutica o metales en la metalúrgica, entre otros, para producir productos híbridos nuevos)

Mortara: Subgénero literario, narrativo, (artístico) con tres grados complementarios y suplementarios de hibridación, a saber (Superior, Media e Inferior).

La Mortara Inferior: es aquella que como la novela tiene una calidad intergenérica, polifónica e intradiegética, pero la supera por incluir en la narración discursos y recursos de otras artes y disciplinas del saber humano organizadas de manera jerárquica o libre.

Mortara Media: Incluye las cualidades de la Mortara inferior pero lleva sonidos, imágenes y texturas, entre otros, incluidas en su narración. No depende de formatos (Impreso, hipermedia) o dispositivos para existir, a pesar de estar presente en los ámbitos digital e impreso.

Mortara Superior: contiene a todas las anteriores y todo lo descrito en ellas pero su calidad superior se da por incluir en su narración y percepción por parte del usuario-lector 1 o los 5 sentidos humanos. Su desarrollo o plan se da en lo impreso y en la mente humana, pero depende de formatos o dispositivos para existir. Su realización producirá la experiencia de otro plano o realidad por simular en el más alto grado la experiencia escrita en una ficción.

Para cerrar, manifestamos una vez más haber empleado el valioso y completo estudio El relato digital: ¿un nuevo género? de Jaime Alejandro Rodríguez disponible en www.javeriana.edu.co/relato_digital/, pero al mismo tiempo creemos haberlo complementado, claro está, sin hacerlo accesorio o caduco por la apuesta de clasificación realizada.

Pronto estará a disposición de todos el trabajo completo.


Ejemplos de Mortaras impresas (Inferior)

Strange Case of Dr Jekyll and Mr Hyde.

www.biblumliteraria.blogspot.com/2010/01/strange-case-of-dr-jekyll-and-mr-hyde.html

Diario de las especies de Claudia Apablaza. (Impreso)

Kazbek de Leonardo Valencia. (Impreso)

Nocilla, Nocilla experience y Nocilla Lab de Agustín Fernández Mallo (Impreso)


Retiro lo escrito de Juan Antonio Masoliver Ródenas. (Impreso)

La puerta del inglés de Juan Antonio Masoliver Ródenas (Impreso)

Bartleby y compañía, El Mal de Montano y Doctor Pasavento de Enrique Vila-Matas. (Impreso)

Ejemplos de Mortaras digitales, directorios y estudios de las mismas (Media)

Symmetricity. Por Tobias Tinker

www.javeriana.edu.co/golpedegracia de Jaime Alejandro Rodríguez

www.domenicochiappe.com/pg_d_2a.html de Domenico Chiappe

http://www.cervantesvirtual.com/portal/litElec/webnovelaJJDiez/ de Juan José Díez

www.literatronica.net

http://www.cervantesvirtual.com/portal/literaturaelectronica/ España

www.afsnitp.dk Dinamarca

www.ycam.jp Japón

www.techsty.art.pl de Polonia

www.afsnitp.dk/galleri/archiveszaroum Suecia / Dinamarca

www.nokturno.org Finlandia

www.epc.buffalo.edu/e-poetry/archive/

www.gamestudies.org

www.turbulence.org/blog/tags/interface/page/2/ Directorio mundial

www.electronicbookreview.com Directorio mundial

www.journeyrose.livejournal.com

www.eastgate.com/Hypertext.html

www.flightpaths.net

www.inanimatealice.com

www.electronicbookreview.com

www.williampoundstone.net

www.sporkworld.org

www.techsty.art.pl/english.html

hypertextopia.com/library/stories

http://www.asciimation.co.nz/

www.manifestation.com/neurotoys/eliza.php3

www.perigee-art.com

www.altx.com/hyperx

Modern Living. Hotel.
The Graphic Universe of Han Hoogerbrugge


www.hoogerbrugge.com

www.ml.hoogerbrugge.com

www.hoteloscartangoecholima.com/splash.html