domingo, 31 de diciembre de 2017

Arqueo de los días Por Juan Pablo Plata Prólogo de Juan David Ochoa

Arqueo de los días

 Por by 
it was amazing 
Disponible ya en la librería del Grupo Editorial Ibañez: Calle 12 B N° 7 - 12. Bogotá D.C. Colombia. Tels: (+0571) 2847524 - 2835194. Pronto en todas las librerías del país y del mundo, además de plataformas digitales.
Arqueo de los días. Uniediciones Gei . Biblioteca Magna. Grupo Editorial Ibáñez. 
Antología personal de periodismo. Por Juan Pablo Plata.
(Perfil de Christopher Hitchens. Crónicas de viaje. Una guía literaria de Miami. Entrevistas a David Manzur, Juan Villoro, Enrique Vila-Matas, Fernando Báez, Tryno Maldonado. Carreras de caballos. El Estado Islámico y su destrucción cultural develada. Los años del ruido. Francis Alÿs. El movimiento Dadá).
Mucho más en este libro de NO ficción.
Prólogo de Juan David Ochoa. Diario El Espectador.



PRÓLOGO


Juan David Ochoa*

La virtud de la No Ficción suele consistir en la gracia de hacer que la descripción de lo real no resulte tan regular y tediosa como la continuidad de un día vigilado por el minutero del juicio. A los personajes tratados, reales en el mundo y justificados por un certificado posfechado de existencia incuestionable, se les exige tener algo más que un hito en sus espaldas, algo más que un alias merecido entre el idealismo de los suburbios, o algo superior a su propia obviedad. El lector, aunque no lo dimensione o lo afirme, espera una especie de transfiguración lírica o una atmósfera alterna que le parta la costumbre y lo haga temblar entre las licencias del juego.

Arqueo de los días toma una extensa variación de lo real para proponer un pulso: una tensión entre la rigurosidad sustentada en fechas y contextos, y la abertura de las hipótesis. En un ritmo fragmentado que parece estar dirigido por un cronista atormentado por otras fechas y otros hechos posibles, propone una velocidad que, en el transcurso de los títulos, revela su intención soterrada: no descuidar la certeza para asestar, en los momentos que conceda el tiempo y la verosimilitud de su técnica, un chasquido con sorna, un golpe de ironía en contra o a favor del personaje o del hecho central.
En un género de riesgo como la entrevista, las preguntas tienen un tono de erudición que quiere jugar a la violación del recato y a la explosión de una honestidad descarnada. Manzur logra hablar aquí con su rebeldía de costumbre pero con la insistencia de sobrepasar sus respuestas predispuestas de viejo zorro de las altas cortes, y Vila-Matas detalla sus anécdotas de dromómano incurable con la confianza de las preguntas atrevidas.

Los reportajes tienen el tinte, una subjetividad cuidada que siguen sin perder la chispa de una iconoclastia segura de sus límites, con una gracia extra: la enumeración neurótica de contextos, nombres propios y fechas que cubren la narración en un manto de mármol convincente, para revolcar al lector de nuevo en un siguiente título distante de toda lógica temática, pero cuidando un hilo arterial: lo que se encuentra siempre oculto bajo la espectacularidad de los eventos sugestivos.
* Escritor, poeta y periodista de los diarios El País de Cali, El Colombiano y columnista del diario El Espectador.


Crítica: 

En esta galería de curiosidades inesperadas, Juan Pablo Plata ingresa a la intimidad de lugares, sucesos y personajes ricos en matices. Este libro recuerda aquellas publicaciones que hacían del periodismo una aventura para el lector. 

Mauro Vargas. Revista Léase a plena noche.


Arqueo de los días reúne las creaciones periodísticas en varios géneros de un autor con una trayectoria significativa en el panorama hispanoamericano, quien también ha sido autor de ficción, ensayo, no ficción y poesía; redactor, editor, crítico y marchante de de bellas artes. Si algo puede definir esta antología es la posibilidad de ser un libro de referencia, aprendizaje y gozo sobre el periodismo para lectores de múltiples extracciones y formaciones. 




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lunes, 8 de mayo de 2017

Vila-Matas en Bogotá.

Charla completa. 

Presione Play

 para oír las grabaciones. 


Para descargar presione estos botones con flecha hacia abajo. 

PARTE1.



PARTE2.















Me gustan de Robert Walser su ironía secreta y su prematura intuición de que la estupidez iba a ir avanzando ya imparable en el mundo occidental. En este sentido yo creo que él, tal vez sin saberlo, dio un paso más, facilitó a Kafka la descripción del núcleo del problema, que no es otro que la situación de absoluta imposibilidad del individuo frente a la máquina devastadora del poder.
Enrique Vila-Matas. Fragmento de la novela Doctor Pasavento




Por Juan Pablo Plata

En la charla con preguntas abiertas (Universidad Nacional de Colombia. Mayo 8 de 2017) cuando le pregunté sobre esto de Walser, dijo en serio y en juego Vila-Matas, que esto sobre la estulticia en realidad había sido dicho y pensado por Gustav Flaubert. Lo que está bien si repasamos los inventarios hechos por el escritor francés en la trama de Bouvard y Pecuchet a la estupidez humana. 

También cuentan las columnas: 1 El imbécil genial de Enrique Vila-Matas del pasado 1 de mayo de 2017. 

                            2 Una estupidez formidable y universal. 4 de abril de 2017.


Enlazadas en las anteriores frases.



Importa en el juego de frases: ir por más ideas y romper certezas sobre todo y sobre las mismas frases, las autorías y no dejar de jugar. En todo caso: la frase es vilamatiana.

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domingo, 7 de mayo de 2017

REVISTA MATERA # 16. BOGOTÁ. COLOMBIA.

Por Juan Pablo Plata.
Tengo el gusto de avisar de la salida del nuevo número (16) de  Revista La Matera. El tema esta vez fue el juego y lleva un cuento mío -El juego de las cartas de verdad- que fue ilustrado por el director y hacedor de la revista Manuel Kalmanovitz (Ilustración de abajo) y por Mateo Posada, pero salió finalmente con la imagen de Manuel (Muchas gracias, señor). También va un cuento de Juan Nicolas Donoso y de otros muchos autores. Además de ilustraciones bellísimas.
La revista se consigue en Bogotá en: 

Librería La madriguera del conejo (Carrera 11 # 85 - 52 y Carrera 5 # 57 - 79) , Librería Casa tomada, (Transversal 19 Bis # 45 D - 23) Librería Tornamesa (Calle 72 # 10 - 34), librería de la Biblioteca Luis Ángel Arango (Calle 11 # 4-14) , Librería del Fondo de Cultura Económica (Calle 11 # 5 - 60), en Galería Neebex (Carrera 3 # 12-42) y en la librería Valija de fuego ( Carrera 7 # 46 - 68)
Por correo puede ser enviada a Medellín al MAMM (Carrera 44 # 19A-100, Avenida de las Vegas Ciudad del Río), Ex-libris (Calle 53 # 64A-27) y librería Al pie de la letra (Calle 49a # 64C-42) .
En Armenia (Avenida Bolívar 14 Norte 22) y en Manizales (Carrera 23 A # 59 - 104) la consiguen en librería Libélula.







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martes, 14 de abril de 2015

Breve estudio de creación literaria en la era digital (Colombia)

Juan Pablo Plata.


La creación literaria viajó y viaja aún en la oralidad y en lo escrito; en buques como las tablillas de barro y las hojas de papel, en libros, audiolibros, también dentro de vehículos como cine, cómic, videos musicales, para navegar asimismo en programas y dispositivos para formatos mobi, pdf y otra vez en tablillas pero más avanzadas que se llaman celular, tableta, ordenador, entre otras, acompañadas ya de accesorios como cascos, guantes y zapatos para la realidad virtual, además de la realidad aumentada, la interactividad en interfaces y en videojuegos que no dejan de ser literatura porque todas parten de un texto para su concepción, plan o guión así no lleven el texto en la versión última cuando la obra ya está acabada. Hasta aquí para abreviar porque la literatura discurre en todo. «Todo escribe a nuestro alrededor», que dijo Marguerite Duras pensando y viendo una mosca, mientras movía, seguro, un lápiz por el paisaje como creando la realidad con él para después transcribirla en literatura.

Continuar leyendo en https://www.academia.edu/11893435/Breve_estudio_de_creación_literaria_en_la_era_digital_Colombia_

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viernes, 30 de agosto de 2013

Apostillas sobre el CD interactivo Diez años de la Revista de Literatura Mexicana Contemporánea (RLMC). 1995 – 2005. Revistas 1-25.


(RLMC es publicada y edita por el Departamento de Lengua y Lingüística de The University of Texas at El Paso (E.U.), y Ediciones y Gráficos Eón S.A. de C.V. (México)

Por Juan Pablo Plata.


La recepción de la Revista de Literatura Mexicana Contemporánea (RLCM de ahora en adelante en este texto y No. frente al número respectivo sobre el que se alude) por parte la comunidad literaria y un poco de su espectro de influencia e historia son los temas que se tratarán  a continuación. Nuestro punto de referencia es la antología digital en CD hecha con motivo de los diez años de existencia de la revista.  Formato adecuado con el ritmo de los tiempos y los avances tecnológicos para hacer un sucinto pero merecido reconocimiento del uso práctico del magazine impreso durante los dos lustros que abarca la recopilación.

Para comenzar, hay que mencionar que la publicación está ligada de manera invariable con el Congreso de Literatura Mexicana Contemporánea celebrado desde 1996 en el campus de la Universidad de Texas en El Paso, del cual ya se han llevado a cabo dieciocho versiones.  En el segundo número de la revista está disponible la presentación por parte de Richard Ford del primer congreso como la derivación y complemento necesario que debía tener la publicación.  Los pioneros en la gestación de la revista y el congreso fueron Alberto Blanco, Samuel Schmidt, Saúl Ibargoyen y los directores vigentes.
En la actualidad el congreso y la revista han comenzado a presentar un fenómeno- Según palabras de Luis Arturo Ramos, uno de sus directores- en que los estudiantes de los primeros asistentes y autores publicados en la revista, es decir, sus nietos académicos, publican en RLMC y asisten ahora a oír y a leer ponencias en un evento que ensancha cada vez más su espectro temático y de autores dentro de las letras mexicanas y entre los interesados que atienden de diversas academias provenientes de los diferentes continentes.

La revista comenzó a ser editada en el otoño 1995 y continúa hasta la fecha en que esto se escribe, en el segundo semestre de 2013.  Ahora, esta primera revista, hecha en 1995 no se puede considerar como un número de prueba, pues ya desde entonces se desplegaba su línea editorial recia y abarcadora entre sus páginas con ensayos como El nuevo cuento mexicano: señas de identidad, por Alfredo Pavón, en  él se hace arqueo de la producción de ficciones cortas entre 1960-1995 y un inventario de autores y cuentos, comentando la variedad de registros disponibles que encuentran el denominador común en lo tradicional, que no costumbrista, (Alfonso Reyes, José Martínez Sotomayor, Rosario Castellanos y Elena Garro) como un ejemplo a secundar, pero también  la innovación en el relato como un incentivo (Como lo hicieron los miembros del Movimiento de la Onda y María Luisa Puga, Margo Glantz, José Agustín y otros más.) Pavón señala también la prolongación y la quiebra con temas y estructuras narrativas de los más coetáneos, en cuentos cuyos temas pasan por la parodia, la crítica social, además de variantes regionales e idiomáticas  dentro del país.


En Son vacas, somos puercos, contenido también del primer número, Mario Muñoz comenta la bibliografía existente para entonces de Carme Boullosa y expone la eclosión masiva y decisiva de la escritura por parte de las mujeres en la década de 1980, sin dejar de decir que antes hubo ya literatura de esta extracción, pero rubrica que la consolidación se dio en esa década (Con Ana Clavel, Guadalupe Loaeza, Ángeles Mastretta, entre otras, además de Laura Esquivel, autora de la emblemática novela Como agua para chocolate y la particular recreación histórica en Malinche, en su más reciente obra de ficción que data de 2006). Así las cosas, vemos que en un ensayo orientado hacia fines precisos, el lector de entonces y de ahora puede inferir y rebatir incertidumbres o crear nuevas sobre la escritura mexicana femenina u otros temas secundarios dentro de los textos entre los que sea ha hecho un análisis imparcial de las letras mexicanas desde una postura e intervención exclusiva, porque esa mínima distancia geográfica desde la que RLMC tiene su centro de operaciones en El Paso, Texas, es una de sus virtudes, pues le ha permitido ver la literatura de la nación al sur de los Estados Unidos sin mengua con la busca de la verdad, el compromiso intelectual y humanista, sin tener por esto mismo sesgos o privilegios con cenáculos, regiones, ideologías, movimientos literarios, cuerdas editoriales o institucionales como banderas para entender y leer una sociedad como la mexicana y latinoamericana por extensión. Decíamos arriba que se da un análisis crítico de las publicaciones literarias en los diversos géneros que estudia la RLMC entre lapsos bimestrales como lo es la periodicidad regular de la revista,  además de otros lapsos según la conveniencia y la necesidad de cada estudio por parte de los académicos. Este examen de textos pasa con el tiempo a ser el insumo de una análisis sintético y diacrónico de lo ya dicho antes, es decir, de revaluación y resumen de lo antes consignado en las páginas de RLMC. Así pues, la revista dialoga con sí misma, pues los autores que aparecen en sus páginas reflexionan sobre textos pasados y algunos regresan a publicar en sus páginas con cierta asiduidad como el caso de Federico Patán, Tita Valencia, Concepción Bados Ciria o Miguel G. Rodríguez Lozano, por citar tres ejemplos entre los más asiduos y prolíficos colaboradores. Es RLMC una revista con la que libros, académicos y otros magazines seriados departen en pos de una meta común, esto es, ejerciendo universitas, siempre con sed de conocimiento.

En un texto de la Revista de Literatura Mexicana (Vol. 7. No. 1. 1996. p. 258 - 260) Jesús Gómez Morán -Filólogo de la Universidad Nacional Autónoma de México, a la que pertenece la revista- celebraba el surgimiento de la RLCM en los siguientes términos: Como el hoyo del remolino o el ojo del huracán, las actitudes centralistas generan un movimiento que se reproduce inexorable, dirección obsesiva que dentro de la idiosincrasia mexicana da la impresión de estar indagando, o más bien revolviendo el perímetro del ombligo en busca de la luz del origen, el punto donde se perdió la unidad primigenia. Querer sesgar su dinámica representa una tarea harto difícil y delicada. Por ello, cuando encontramos una tentativa o incluso un logro concreto que la desvirtúe, más que de alegría, la actitud que debiésemos asumir es la de respaldar y difundir tal empresa.
A manera de glosa de las frases de bienvenida de Morán a RLMC que ya rondan diecisiete años, decimos ahora que la RLMC ha contribuido a un apertura de  la atención de la crítica y la lectura que se hace de la literatura mexicana, pues ha exhibido sucesos, obras y personajes fuera del centro del poder y la cultura dictada desde la capital: México D.F.

Difícilmente en otra publicación alguien podrá encontrar iluminados tantos autores, libros y académicos incluso de otros idiomas y latitudes como en RLMC.  Una revista que ha dado voz a temas y voces deslindadas del centralismo y de lo predecible que se cubre en los medios de comunicación. Porque la literatura mexicana es Rulfo, Paz, Sabines, Arreola, Fuentes, Bellatin, pero es también mucho más.
Aquí van un par de menciones sobre este saludable fenómeno: Ricardo Aguilar Melantzón maestro y amigo (No. 24), quien es autor de la novela Madreselvas en flor, además de un académico muy querido y forjado entre El Paso y Ciudad Juárez; el veracruzano Rafael Antuñez (La isla de madera o la reescritura del diluvio No. 7), quien no se debe confundir con su homónimo, el poeta Rafael Antuñez Arce de Córdoba, España; Memoria de las estaciones: José Carlos Becerra, en la revista No. 8 es un texto reivindicador del escritor colombiano Armando Romero sobre el poeta tabasqueño; Enrique Mijares Verdín (No. 12), sobre quien María Rosa Fiscal reflexiona acerca de las cualidades ensayísticas presentes en sus obras de teatro. Mijares, cabe recordarlo, fue el conferencista estrella del  XVII Congreso de Literatura de 2012, con El teatro posdramático y las estructuras hipertextuales en la dramaturgia de la frontera norte de México.
En fin, son una lista inmensa de personas y publicaciones a las que la revista ha dado y dará cabida en el futuro: a todos los que traten con su tema –las letras mexicanas- sin exclusiones.

Ahora bien, la inconmensurable producción editorial y académica de una país bien merece ser leída e inquirida por una revista fuera de los lindes de lo que en términos territoriales se conoce como los Estados Unidos Mexicanos. Pero si preguntamos dónde acaba uno u otro país, tenemos que una nación ni su cultura se agota en la historia nacional ni en las tradiciones culinarias o en los colores de un pabellón nacional  y un escudo, sino que todo ello y la idiosincrasia del ser mexicano se extienden a una forma de la condición humana que es plural y semejante a otros caracteres, pero que no se puede reducir en estereotipos ni en cuestiones étnicas o limitar por marcas en mapas, sino  que hay que buscar el combate inteligente contra esto, pues el ser mexicano y el ser literario mexicano ha sido rastreado por la RLMC en la vastedad del tiempo de su existencia con el ánimo de no dar por sentadas las certezas más antiguas ni las más recientes. Por ejemplo, la revista ha tratado sin merma de interés la literatura y los autores chicanos, por encontrarlos como parte de México, así no suene esto del todo bien en ciertos círculos de estudios socioculturales y que no decir ya de los literarios. Sirvan de muestra los ensayos: `Mechicanos´ al borde del camino en el valiente nuevo mundo de Carlos Monsiváis, de la distinguida Linda Egan (No. 3);  Cuando 'tan lejos de Dios' se dice en inglés de Tita Valencia (No. 4), manifiesta sin empacho alguno una elaboración discursiva sobre la novela So far from god de Ana Castillo,  escrita además en inglés, pero que trata de manera diametral y nada tangencial lo mexicano por medio de la saga de una viuda y sus dos hijas chicanas, en medio de una trama con tintes o raíces indigenistas y personajes un tanto predecibles como una curandera y una activista radical universitaria.

Ahora, hay mucho más en el perfil editorial de RLMC además del pensamiento crítico y el juicio de autores y obras, como dice uno de sus lemas: ´´Su objetivo esencial es coadyuvar en la promoción, la difusión y estudió analítico de la literatura mexicana producida a partir de 1968´´.
Ese mucho más ha estado en la incorporación en la sección Tianguis de juiciosas entrevistas a Sergio Pitol, Daniel Sada, Ángeles Mastretta, Elena Poniatowska, Alberto Chimal, David Huerta, Rosamaría Roffiel, Alberto Forcada, Cristina Rivera Garza, Eduardo Lizalde  y textos de narrativa de ficción y poesía en veinticuatro de sus veinticinco números hasta 2005 en la representativa sección La Tribu de la Casa. En la sección Tianguis también se encuentran, de vez en cuando, ensayos o textos de  no ficción sobre el arte literario u otros asuntos culturales, pero de mayor extensión a los que se condensan en la primera sección de la revista denominada Hecho en México, en que también se revisa el acontecer editorial con algunas subsecciones dedicadas, con profusión, a veces, a estudios monográficos de autor o temáticos como con Juan José Arreola en Vol. 9 No. 18. Enero – Marzo de 2003. En otros volúmenes y números se forman por azar o arreglo de los editores, varias páginas contiguas alrededor de un solo tema como la política, la literatura del norte o la novela histórica, pero todo esto depende de las colaboraciones que hayan recibido los editores y lo que estos hayan escogido con su buen juicio y el apoyo del consejo editorial.
La fecha de 1968 no es una camisa de fuerza, sino una guía del énfasis que no la totalidad del contenido de la revista. En 1968 ocurrió a la par el germen del movimiento de contracultura en el hemisferio occidental y la desafortunada Masacre de Tlatelolco. La fecha y el nombre de la revista son unas señales sobre el contenido de la revista pero no quiere decir esto que no se encuentren en textos alusiones sobre un periodo previo (Sea este muy posterior como el prehispánico, decimonónico, la insoslayable Revolución Mexicana, o etapas tan inmediatas a una o varias décadas atrás) o que la palabra mexicana evite que haya prosa y ensayos sobre los diversos intercambios e influencias recibidas y generadas por la literatura mexicana en su época moderna, para seguir con el desglose y justa interpretación del título de la publicación. Textos de este talante son Confesiones de Álvaro Mutis a Elena Poniatowska, por Eduardo Guizar (No. 22) ; Jorge Luis Borges y Alfonso Reyes, por Amelia Barili (No. 24) ; El pensamiento de Carl Gustav Jung en algunas obras de Ignacio Solares,  por Rosa María Farfán (No. 19); y Juan García Ponce y Robert Musil: las afinidades de elección, por Gerardo Álvarez (No. 24), un texto en que se traza una conexión inédita entre uno de los amanuense más leídos y célebres  de la denominada Generación de la Ruptura y el autor de la novela Un hombre si atributos.

La revista  también ha tenido la sección de Bibliografía Anotada, elaborada a veces por los dos reconocidos directores de la revista Fernando García Nuñez y Luis Arturo Ramos y por otros académicos como Jacobo Sefaní, Ana Lucia Trevisani, Gabriela de Beer, Miguel Ángel Zapata, Concepción Bardo Ciria, Silvia Aguilar, Minerva Margarita Villareal, entre otros. Esta coda de la revista es una más concisa reseña de varias publicaciones literarias y teórico-críticas, sin menoscabo de la calidad, pero en este caso en manos de un solo autor.
Finalmente, un rasgo más de la faz de esta compilación de diez años de RLMC ha estado en la inclusión en el disco de los dossiers de textos críticos elaborados con exclusividad por profesores y estudiantes de cinco universidades: RLMC Vol. 9. No. 19. Abril – Junio 2003, por la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla; Vol. 9. No. 21. Octubre – diciembre 2003, por la Universidad Michoacana San Nicolás de Hidalgo; Vol. 10. No. 22. Enero – Abril 2004, por la Universidad Autónoma del Estado de México; Vol. 10. No. 23. Mayo – Agosto 2004, por la Universidad Autónoma de Chihuahua y Vol. 10. No. 24. Septiembre – Diciembre 2004, por el Tecnológico de Monterrey.

Entre los fines de agrupar este esfuerzo de 10 años en un disco compacto estuvo el de poner a mano de estudiosos e interesados de a pie el acervo crítico y creativo de RLMC, porque si en muchas ocasiones se dice que la crítica literaria permanece adocenada y perdida entre anaqueles, esta no ha sido la suerte de la publicación hecha por el departamento de lingüística  y español de la Universidad de Texas en El Paso (UTEP) y editorial EON, con el oficio de los diversos miembros de un consejo editorial adjunto y otro temporal que es integrado por alumnos del programa de Español y Lingüística y por estudiantes del programa de Creación Literaria de UTEP.


RLMC es una revista indexada, es decir, puesta en los catálogos y disponible para su consulta en The Modern Humanities Research Association(MLA), DIALNET  y Hispanic American Periodicals Index (HAPI), entre otros.

Antes de pasar a revisar la influencia y algunos casos de textos emblemáticos que vieron su luz en RLMC, convine que hagamos una somera descripción de este disco compilatorio en cuanto a sus cualidades tecnológicas y la disposición en su interface del contenido que hemos venido describiendo. Para comenzar, hay que celebrar su usabilidad abierta a la compatibilidad con computadores y sistemas operativos de las marcas Windows y Apple. Una vez insertado el CD en un computador, este solo requiere la instalación del programa Shockwave Flash por el que corre su plataforma. Este programa viene integrado en el CD y es fácil de activar para poder acceder al menú principal, por medio de la carpeta y los íconos llamados Install Flash y menu.swf, respectivamente. Una vez en la plataforma el menú principal ofrece, con botones y enlaces, las muchas formas de acceder e indagar el contenido. La revista puede ser vista en su totalidad en sus números completos con todo el índice de cada edición, tal cual salió en el numero impreso. Se puede buscar por autores de los textos críticos o bien por los autores sobre los que estos textos tratan, además de una subdivisión en menús por temas, generos literarios y secciones de las revistas. Cada texto va escaneado con ORC (Optical Reconigtion Character)  lo que permite búsquedas internas dentro de los documentos. Lo único que se echa de menos en el disco es que se puedan hacer búsquedas masivas con palabras clave entre todos los números de la revista. En la actualidad ya se prepara un proyecto para recopilar los números hechos con posteridad a 2005.

Ahora sí, para entrar en materia en cuanto a la repercusión y lecturabilidad de la revista, hay que reconocer que RLMC es y ha sido leída y muchos de sus textos han tomado el porte de canónicos y  que son reiteradas veces citados en otras revistas y libros. La RLMC es un recurso que todos los investigadores e interesados en la literatura mexicana no pueden evadir para formarse una imagen más o menos completa de su infatigable figura proteica.

En el ensayo de Alberto Julián Pérez, José Emilio Pacheco: una poética para el fin de siglo, No. 7,  el poeta tratado es equiparado con el peruano Germán Belli y el chileno Nicanor Parra, en la media en que él y ellos regeneraron los temas y las formas acartonadas de la poesía, al introducir el humor, lo metaliterario y lo cotidiano como temas que permiten profundidad metafísica y humana. Este ensayo se ha convertido con el paso del tiempo en un texto inevitable a la hora de hablar y estudiar a Pacheco por su perspectiva original. El texto sale en muchas páginas como en José Emilio Pacheco: Perspectivas, editado por Pol Popovic Karic y Fidel Chávez Pérez (Ed. XXI); en La poesía en la literatura española y latinoamericana de Garcilaso de la Vega a José Emilio Pacheco, en Pliegos de Ensayo, Volumen 198, escrito por Daniel Torres, desde la Universidad de California; en Contraelegía, del Volumen 42  de la Biblioteca de América, editado por la Universidad de Salamanca, en que se recopila la obra del chilango hasta 2009.

Un autor como Oscar de la Borbolla aparece registrado en el No. 3 de Septiembre de 1996 en un reseña que le hace a  su libro El amor es de clases el escritor Marco Tulio Aguilera Garramuño. Ese libro lleva el cuento El paraguas de Wittgenstein, un clásico latinoamericano, siempre presente en antologías. Pero lo significativo de la reseña es que reclama la atención para un autor que recién hacía su aparición en la comunidad literaria y que hoy tiene ya un nicho y lectores fieles. Todo gracias al potente parlante que son las publicaciones críticas como RLMC y las mismas obras que por su calidad llegan al voz a voz que es el mejor de los medios.

La RLMC aparece un centenar de veces citada en el Diccionario de escritores mexicanos, siglo XX. Desde las generaciones del Ateneo y novelistas de la Revolución hasta nuestros días. Volumen editado por Aurora M. Ocampo para la Universidad Nacional Autónoma de México en 2007. Otras tantas menciones ha tenido John Kirius y su ensayo Enrique Krauze: Textos heréticos en el número (No.2).  Editor por lo demás de la selección El ensayo hispanoamericano del siglo XX , para el Fondo de Cultura Económica en 1981.

En resumen, tenemos una revista generosa y de puertas abiertas a académicos principiantes o consagrados, pero siempre rigurosos, que quieran probar su suerte enviando sus colaboraciones.
Como se ve en estas breves apostillas, la revista ha servido para la elaboración de otro tipo de textos académicos descentralizados del D. F. y sobre otros ámbitos editoriales. Muchos son los que usan la RLMC como una publicación vigorosa, proba, que presenta la variedad de opiniones disponibles entre las colaboraciones que recibe, sin tomar partido por el juicio favorable o contrario que haya recibido un libro en estos mismos textos. Lo que cuenta en últimas es la valía propia del texto que revisa otros textos literarios o que en muchas ocasiones hace crítica sobre la crítica. La RLMC ha sido hasta ahora una apuesta por la descongestión intelectual y el desconcierto en pos de un nuevo orden en el estudio de la literatura mexicana. ¡Adelante!


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