domingo, 27 de noviembre de 2011

Entrevista a Adam Isacson. Funcionario de WOLA. Washington Office on Latin America.

Por Juan Pablo Plata.



Adam Isacson es un entusiasta de su trabajo en WOLA (Oficina de Washington para Latinoamérica). Un amante del rock Indie de los ochenta del siglo pasado, de los Aterciopelados y de Café Tacuba, que siempre están presentes en sus reproductores personales de música, dos grupos que de alguna manera traslucen su principales intereses en dos países como Coordinador Principal del Programa de Políticas de Seguridad Regional de WOLA. Tiene una hija de siete años que acapara su tiempo libre, porque lo lleva a museos y a centros de entretenimiento para niños, pero lo hace una persona inmensamente feliz. Apoya en cierta forma la legalización de las drogas como ciudadano estadounidense, no como funcionario de WOLA. En medio de su apretada agenda que incluye constantes viajes a los países de Latinoamérica, a universidades y congresos en el mundo, me concedió esta entrevista sobre temas coyunturales y de sus labores como funcionario de alto rango en Washington D. C.

¿En qué trabaja WOLA y usted en este momento?
Tratamos de ver dónde están las bases estadounidense y dónde tienen lugar los ejercicios de entrenamiento. La agencia rastrea hacia dónde están yendo los recursos que Estados Unidos da a Latinoamérica y el Caribe. En Colombia, por ejemplo, estoy trabajando principalmente en lo que se denomina la consolidación, viendo lugares como La Macarena, Los Montes de María; focalizado en los lugares donde llega la asistencia militar de los Estados Unidos después de lo que fue el Plan Colombia. Hemos estado visitando de manera continua esas zonas y vemos buenos resultados; son unas zonas más estables en todos los ámbitos.
¿Qué hace WOLA en la actualidad con respecto a la situación de escalda violenta en el lado mexicano en la frontera de ese país con Estados Unidos?
Estamos creando un programa sobre el asunto de México. Tratamos de hacernos a una imagen de cómo está la seguridad en la frontera entre México y Estados Unidos desde San Diego hasta Brownsville, a ambos lados de la frontera, porque la situación ha cambiado de manera considerable en los últimos años. Queremos saber dónde hace presencia la Guardia Marítima y Fronteriza, la DEA y la policía; queremos saber dónde está la policía local, dónde se encuentran las misiones del Departamento de Defensa y de Estado, qué relaciones hay entre estas fuerzas y las mexicanas y si las hay. Buscamos entender el fenómeno de violencia en el lado mexicano y en los patrones migratorios y las situaciones de necesidades humanitarias de los inmigrantes.
¿Por qué no se da una cooperación más abierta entre los cuerpos armados de México para el asunto de la frontera (Droga, violencia, trata de personas, etc.) y por qué no trabajan ejército mexicano y ejército estadounidense juntos?
No sé en realidad cómo son esos trabajos conjuntos entre las fuerzas armadas internas de ese país. En cuanto a una colaboración conjunta de los ejércitos de Estados Unidos y México, no sé si esa sea una idea aconsejable, porque puede que haya unidades del ejército mexicano que colaboran con Los Zetas y en ese caso no estaría bien que trabajaran juntos. WOLA ha hecho seguimiento a la Iniciativa Mérida, pero no sabemos todavía cuánto de esa cooperación llega para los asuntos de la frontera. Es fascinante ese asunto de la falta de comunicación entre los varios cuerpos armados legales mexicanos: la policía y los federales.
Es la primera vez que trabajo con asuntos de aduanas y de frontera en el sur de Estados Unidos. En apariencia la violencia en Juárez, Chihuahua, es tan grave como lo fue entre 2001 y 2003 en Medellín, Colombia. Es la misma proporción demográfica de tasas de homicidio. Aún no se ha pasado nada de esa violencia a El Paso, Texas, sin embargo, uno supone que eso es así porque es así mismo como los narcos lo quieren. Se han puesto de acuerdo para no causar problemas en el lado de la frontera norteamericana, por ejemplo,  en El Paso, Texas, porque necesitan que esté pacífico. Ellos no quieren provocar a las fuerzas estadounidenses de ninguna manera por medio de un hecho al otro lado de la frontera. Además, con ello tienen la oportunidad de cruzar, estar tranquilos, comprar propiedades y hasta de quedarse. Esto claro, ayuda a la economía de la zona, pues gastan en el lado norteamericano su dinero. Algunas de esas personas son sospechosas.
¿Qué es el proyecto Just the facts (justf.org) de WOLA?
El programa existe desde los años noventa del siglo pasado. Cuando yo trabajaba para The Center for International Policy fue un cosa que nació entre Lationamerican Working Group y CIP, de la mano de Joy Olson, el director actual de WOLA. Es una base de datos inmensa sobre la transferencia  y ventas de armas, programas de entrenamiento, documentos sobre las labores de School of Las Americas, localizado en Columbus, en el estado de Georgia, Estados Unidos. Como decía ya, tratamos de ver dónde hay bases militares de cooperación y dónde tienen lugar los entrenamientos. Vemos cuál ha sido el cubrimiento en medios de la asistencia y su efectos. Además, la base de datos lleva un control sobre el uso de las ayudas en dinero en el Caribe y Latinoamérica por parte de las oficinas en Washington D. C.. Nuestro segundo paso, ahora, es tratar hacer más fácil el acceso a esa información que está disponible en el portal web.
¿Qué tendencias ha habido en esta asistencia económica y militar estadounidense?
El programa Just the facts nos ha servido para ver tendencias como que desde hace 10 y 12 años, entre 2 y 3 tercios de la ayuda policial y militar de los Estados Unidos ha ido a Colombia y México. Esto se debe al Plan Colombia y a la Iniciativa Mérida. Además, casi el 80% de toda la cooperación en asuntos militares y policíacos se paga por medio de fondos de la lucha antidroga y un poco del resto va a asuntos sociales y económicos. Si vemos la cooperación de Estados Unidos a la zona latinoamericana y del Caribe sin Colombia y México, vemos que los demás reciben una asistencia escasa. Con todo, en los dos últimos años ha comenzado a haber un mayor  interés y asistencia en la zona centroamericana, pero se percibe que no sé sabe muy bien cómo y con quién hacer el trabajo allá, digamos en Guatemala u Honduras. El programa Just the Facts también encontró que la guerra contra el terrorismo también contribuyó un poco, solo un poco, en el incremento de la asistencia militar en esa región.
No sé sabe muy bien cómo atender los asuntos con Brasil y reducir tensiones con países como Venezuela, Bolivia y Nicaragua. En algunos países es muy difícil saber con quién tratar para reconstruir la institucionalidad y el sistema judicial, digamos, en el caso de que esto les interese. Hay muchas personas en estos países quienes se benefician de un estado de cosas desordenado. No se percibe que haya un sistema de confianza para implementar ayuda en la zona centroamericana que ahora está desatendida. En Guatemala la Corte Constitucional intenta resolver algo de esto. Colombia es vista como un modelo de cómo debería ser en general la cooperación en la zona que vigila WOLA.
¿Ha habido entonces una suerte de desatención a la zona centroamericana y otras en Latinoamérica en favor de Colombia y México?
Así es. Además el foco en los asuntos internacionales en Estados Unidos ha estado puesto en Oriente Medio y en China. Y eso se constata fácilmente mirando los titulares en los medios y en el cubrimiento general de estos en Estados Unidos. Latinoamérica casi nunca aparece. Cuando se atienden asuntos en Latinoamérica se mira a Colombia y a México y casi ni se mira a Brasil. Con Brasil no hay un asunto de seguridad, es un asunto económico, comercial. The Central American Security Regional Initiative, por ejemplo, es un programa de 100 millones de dólares de Estados Unidos destinado a países como República Dominicana, mientras Colombia sola  recibe de esa iniciativa un poco más de 600 millones de dólares.
¿No es un riesgo dejar esa zona de Centroamérica así desatendida y acabar viendo en el futuro cómo se desplazan los fenómenos de violencia, el cultivo y tráfico de drogas?
Es un riesgo increíble. Ya se ve incluso en cómo los grupos del narcotráfico penetran las fuerzas armadas de esos países y en el crecimiento de los índices de violencia y de homicidios. Se ha encontrado droga y rastros de Los Zetas en Honduras, por ejemplo. Varias masacres se han presentado en la zona. Ahora bien, por más que queremos ayudar como país-Estados Unidos- debemos recordar que cierta cantidad de ese dinero que damos ha sido prestado por China. En la actualidad no tenemos dinero, a menos que subamos impuestos, como para incursionar en una campaña masiva e integral en la zona. Incluso la Iniciativa Mérida ya está por acabarse.
¿Existe alguna salida para los países latinoamericanos para dejar de depender de ayudas económicas y de asistencia técnica foránea en seguridad de parte de países como Estados Unidos y de agencias internacionales?
Con la excepción de Honduras y Guatemala, los países de la región latinoamericana y del Caribe no son pobres. Son más bien países con entradas o ganancias medianas. Colombia, México, Venezuela y Perú son países con economías medianas pero no están mal. Ocurre que tienen una pobreza masiva porque obviamente la riqueza está mal distribuida. Digamos que podrían valerse por sí mismos por medio de impuestos y buen manejo administrativo, sin corrupción, de esos recursos que se adquieran gravando.
¿Subió la tasa de corrupción durante los gobiernos populistas recientes en latinoamericana (Chávez, Uribe, Fujimori, entre otros)?
La región lleva más o menos treinta años en un proceso de transición de dictaduras a democracias, pero ha faltado un mejor balance entre las ramas del Estado. Ocurre, casi siempre, que la rama ejecutiva opaca al resto. Esto se da porque se decide apoyar a un candidato presidencial populista, éste sale elegido y se debilitan así las otras ramas del poder, porque el ejecutivo queda con poderes superiores por encima de los demás por el respaldo popular. Es una lástima que el marco constitucional no sea lo suficientemente fuerte en estos casos. La voluntad de un líder así se impone entonces por sobre todo y eso da margen para la corrupción.
¿Cómo ve el proceso de intervención de los Estados Unidos en el exterior desde los años de la Guerra Fría, en que se temía la expansión del comunismo; después con la lucha contra las drogas y ahora contra el terrorismo, todo justificado por una expansión de las ideas democráticas,  liberales y de la seguridad?                                                                          
¿No hay siempre una agenda geopolítica y económica disimulada detrás estas acciones bondadosas?                                                                                                                                  
 ¿Qué nuevas excusas o justificaciones se usarán para intervenir en el futuro?
Es cierto, en muchas ocasiones hay un interés económico detrás o de protección de las inversiones norteamericanas. Si no hay nuevos ataques terroristas, el pretexto de la lucha antiterrorista no lo podrían seguir usando. De lo contrario, seguirán. Probablemente el asunto de las armas nucleares sea la próxima justificación. Si a Corea del Norte o a Irán se les prueba que desarrollan o comienzan a desarrollar y a mostrar la posibilidad de usar esas armas, habría una intervención. También se podría intervenir en un país que esté prestando ayuda en el desarrollo de estas armas a los mencionados u otros. Si una organización o un país es encontrado colaborando en el envío de drogas a los Estados Unidos o apoyando a grupos ilegales también habría una justificación de intervención. Entre estas categorías caben Irán y Venezuela, quienes tiene entre sí lazos militares y económicos no muy cómodos para los estadounidenses.
¿Cuál es su posición sobre la legalización de las drogas como ciudadano?
Es un asunto que debería ser visto con cada droga por separado. Si la cocaína se legalizara se quitaría mucho del dinero que alimenta la violencia en Colombia y en México. Se reducirían los índices de violencia. De la misma manera en los Estados Unidos la venta controlada de una sustancia como la cocaína reduciría los índices de violencia en las zonas de los cascos urbanos donde normalmente hay expendio de droga. De todas formas habría un costo alto. Al tener la sustancia a disposición legal, de pronto, habría más consumidores y eso implicaría más padres negligentes y niños y adolescentes en posición vulnerable y con prospecto criminal. Habría más accidentes de varios tipos, como automovilísticos y sobredosis. No sabemos si estos costos van a ser tan buenos en comparación con el beneficio de la reducción de la violencia. Igual pasaría con otras drogas fuertes como las anfetaminas y otras como las sintéticas. Pero con la marihuana si podría haber un mejor control y un modelo a seguir. Con la marihuana es más fácil la legalización.
¿Qué planes tiene WOLA?
Seguir promoviendo los Derechos Humanos y la democratización en la zona latinoamericana. Estamos haciendo menos trabajo con la Casa de Representantes en Washington D. C., pues ahora mismo es administrada por personas quienes no comparten nuestra visión como organización sobre la zona (Partido Republicano). Vamos a trabajar más en México por  el asunto de la creciente oleada de violencia.

domingo, 6 de noviembre de 2011

Libros para los tiempos que corren y correrán.

Love? What is it? Most natural painkiller what there is.
William S. Burroughs.

Por Juan Pablo Plata

En los anaqueles de las librerías y de las bibliotecas abundan las historias contadas por el hombre antes y después de la existencia de la escritura.
Ahora en formato virtual se ha hecho disponible casi todo el saber de esta especie racional (sí, ya sé que no lo somos tanto y que tenemos un hálito de otros planos y una demencia extendida con diagnóstico reservado) y casi todas las historias. Esa abundancia libresca, esa avalancha de historias (en lo impreso y en lo digital), a pesar de todo, no parecen hacerle justicia a las necesidades de los tiempos que corren y correrán. Ni tampoco hacen justicia al daño a la naturaleza causado en el proceso industrial editorial. Me refiero con esto a que las historias sobre adulterio y otro tipo de intrigas familiares, épicas y relatos amorosos, libros de no ficción, de autoayuda y una colección de ensayos sobre En busca del tiempo perdido, entre otros, para abreviar, no tienen mucho que ofrecer en ideas o de consuelo a un mundo y a una especie que no frenan su propio deterioro. No se puede celebrar la inimaginable cifra de siete mil millones de personas habitando el planeta. No se puede esperar lo mejor.

Para seguir leyendo vaya a http://www.kienyke.com/komunidad/2011/11/05/libros-para-los-tiempos-que-corren-y-correran/

viernes, 30 de septiembre de 2011

Una carta abierta a la Academia Sueca. Philip Roth.


@jppescribe

Encontré en The Millions un texto con las mismas intenciones con que alguna vez hice una reseña -El Nobel para Roth o para nadie- de Indignación de Philip Roth por estas mismas fechas en que la Academia Sueca concede el Premio Nobel de Literatura. Va la traducción del texto y enlaces a su versión original.
Haga clic para ver video  de Philip Roth leyendo de su más reciente novela.


Una carta abierta a la Academia Sueca.

Por Michael Bourne.

(Traducción de Juan Pablo Plata. Copyright versión en español. Texto aparecido en The Millions (09.29.2011) con permisos de traducción y publicación autorizados.)

Estimados miembros de la Academia Sueca:

¿Podemos por favor dejar el sin sentido y dar a Philip Roth  el Premio Nobel de Literatura antes de que muera?
Para su consideración, presento la Trilogía Americana editada por la Biblioteca de América (Library of America. LOA) esta misma semana. La coincidencia,  les concedo, es un poco indecorosa. Uno no puede dejar de preguntarse si la junta directiva de la LAO escogió esta semana para publicar su hermosa edición de U$ 40, ómnibus, con tres de las novelas más recientes y conocidas de Roth con la esperanza de que ustedes, los estimados miembros de la Academia Sueca, le otorgarán el Premio Nobel en la semana siguiente en Estocolmo. Esto permitiría a LOA conseguir suficiente dinero para poner a flotar una nueva edición de los garabatos de pupitre de Henry James. Pero no dejen que esto los influya. Tan solo vean la obra.

Al inicio de Pastoral americana, el primer libro de la trilogía, está conjurada sin esfuerzo la edad de la inocencia estadounidense durante la Segunda Guerra Mundial. Esto ya es suficiente por su propia cuenta para justificar al menos una nominación al Nobel. El libro comienza con un ensueño extensivo sobre " una rubia de ojos azules … con un mentón pronunciado". Seymour Levov, es la estrella del deporte de la muy unida comunidad judía de Newark; es un judío que se destaca en todas las cosas  en que los judíos de la época no sobresalían: jugar béisbol, ser elegante, ser amantes de sí mismos. Por ser "un chico lo más cercano a un no-judío que vamos a llegar". Seymour Levov, apodado El Sueco, ofrece a sus vecinos, después de "una generación de haber sido corridos de los antiguos guetos de la ciudad, en la calle Prince," una encarnación, de cosecha propia, en la lucha contra el fascismo de Hitler en Europa.

Sin embargo, a los ojos del narrador de la novela,  para el alter ego de Roth, es decir, el novelista Nathan Zuckerman, El Sueco es un santo de yeso, un tipo afable, una cifra rubia.El Sueco hereda de su familia en Newark una fábrica de guantes y se casa con una diosa shiksa, Dawn Dwyer, la Señorita Nueva Jersey de 1949, y  compra una vieja casa de piedra en un suburbio de clase alta en Gentile. Pero en una escena deliciosamente divertida, Zuckerman descubre la versión adulta de su héroe de la infancia impenetrable aburrida: "Me quedé esperando para descubrir algo más que la inobjetable punta, pero todo lo que salió a la superficie fue más superficial todavía. Lo que había en lugar de un ser, pensé, es afabilidad – el tipo es radiante con ella. Se ha creado para sí mismo una incógnita y él se ha convertido en ella".

Pero Zuckerman está equivocado. El Sueco, al igual que Coleman Silk de La mancha humana, el tercer libro de la trilogía, tiene un secreto herido. En el caso de Silk, su secreto es que él no es judío, como aparenta, sino un hombre negro haciéndose pasar por blanco. El Sueco, al contrario, ha permanecido fiel a sí mismo, como el gran deportista y dios estadounidense casado con la reina de belleza, pero su hija, ahora a tres generaciones del tiempo del gueto y criada durante la Guerra de Vietnam, se ha vuelto contra todo lo que representan sus progenitores y en un acto sin sentido de protesta contra la guerra, hace estallar una bomba que mata a un hombre en la oficina del correo estatal.

En la Trilogía Americana, Roth aborda los tres grandes temas históricos de su tiempo - la protesta contra la Guerra de Vietnam, la lista negra de comunistas y la discriminación racial - y en cada caso halla algo profundamente original para decir. En Pastoral americana, el acto de violencia de Merry  no sólo es una traición a su país, incluso contra sus padres, pero sobre todo, es una afrenta a las generaciones de Levovs que se erigieron desde la pobreza hacia la respetabilidad a través del trabajo duro y sus propias entrañas. En Me casé con un comunista, el segundo libro, el más débil de la de la trilogía, Roth le pone un rostro a la creencia devota en el comunismo en el personaje de Iron Rinn, el actor de seis pies y seis pulgadas que ha hecho fama representando a Abraham Lincoln en radio.

Sin embargo, con toda la brillantez del análisis histórico de Roth, el verdadero tema de sus libros no es la historia de los Estados Unidos, sino el desconocimiento esencial sobre el corazón humano. Cada uno de los tres libros es narrado por Zuckerman, quien al igual  que Roth se ha retirado a vivir de manera monástica en la zona rural de Nueva Inglaterra después de un matrimonio fracasado. En cada novela, Zuckerman se hace amigo del héroe del libro, hace un juicio sobre quién es ese hombre en esencia y finalmente se da cuenta: lo ha juzgado mal. Así, los libros son, en esencia, historias de amor, en que el alter ego de Roth es un cuasi castrado por una cirugía de próstata que lo vuelve impotente. Es así que lo vemos en el papel curioso y femenino de un amante que se enamora de un hombre y tiene después que escribir un libro entero para averiguar quién es realmente este hombre detrás de la máscara que ha construido para sí mismo.

En Pastoral americana y La mancha humana, el desenmascaramiento llega a una intensidad especial, porque nosotros, como lectores, como Zuckerman, nos enamoramos de este hombre destrozado, vulnerable, que hay detrás de la máscara. En Pastoral americana, El Sueco es un dulce y grande gringo sin los rudimentos políticos e intelectuales para comprender la furia de su hija frente a la máquina de guerra estadounidense. Sin embargo, aún después del bombazo de Merry, con el que mata a un hombre y por el que se evade, incluso después de que El Sueco se entera de que ella se ha unido a grupos radicales subterráneos y ha construido más bombas que han matado a más personas; incluso entonces la ama. En una escena desgarradora, la encuentra viviendo sola en una habitación alquilada y muriéndose de hambre como parte de una demencial práctica religiosa, en la zona más áspera de los días posteriores a las revueltas en Newark.

A la que vio sentada frente a él, no era una hija, ni una mujer o una niña, a la que vio, como con ropa de espantapájaros, flaca como palo de espantapájaros, fue al signo más escaso de un corral de la vida, a una pervertida maqueta de un ser humano, que por su poco parecido para el gusto de Levov, sólo podría haber engañado a un pájaro. El escenario es doblemente doloroso porque Levov, El Sueco, es un hombre rico incapaz de hacer algo para ayudar a su hija. Él sabe que debe llamar a la policía, y una parte de él sabe que al hacerlo podría salvarla, pero no puede hacerlo. Él está incapacitado por la más humana de las emociones: el amor.
En La mancha humana, Coleman Silk, se destruye por una emoción aún más humana: el amor a sí mismo. Silk es echado de su trabajo universitario por proferir un insulto racial no intencionado en contra de dos estudiantes negros. Silk está demasiado imbuido  por la mentira que ha vivido la mayor parte de su vida adulta como salvarse a sí mismo diciendo la verdad: él nació negro. El trato de Roth a la transición de Silk de un adolescente negro de piel clara hasta hacerse un profesor judío de tez morena que enseña los  clásicos, es un asunto de mucha belleza, pero por el gran poder de esas escenas. El libro es menos sobre un asunto racial o sobre la autodestructiva mendacidad de Silk, que sobre su relación con Zuckerman y  el giro de su entendimiento sobre quién es Silk .
Silk seduce activamente a Zuckerman - en una escena maravillosa bailan juntos. Dos hombres viejos e impotentes. Zuckerman con sus heridas quirúrgicas. Silk toma Viagra. A medida que Zuckerman comienza a entender el secreto de Silk, su amor por él crece. Admira la negativa de Silk a dejarse subestimar por el color de su piel, pero sobre todo, Zuckerman ama la enorme complejidad humana de Silk, el hecho de que hay mucho más de Silk que lo que se ve a primera vista.

Esto, para Roth, es la verdadera mancha humana, el hecho de que somos mucho más que lo que las personas creen que somos. "Porque el mundo está lleno de personas quienes creen saberlo todo sobre ti o  lo que tu vecino cree saber sobre ti, por ejemplo, pero en realidad no hay un fundamento  para lo que se conoce", escribe. "La verdad acerca de nosotros no tiene fin. Como las mentiras. " La mancha humana ocurre en 1998, durante el escándalo de Monica Lewinsky, cuando el asunto casi acaba con la presidencia de Bill Clinton. Roth objeta de manera grosera y con entusiasmo cómico "el éxtasis de la mojigatería " traído  por ese escándalo a la vida pública durante ese año. Pero el verdadero asunto de Roth con los opositores de Clinton es que se negaron a ver a Clinton como un hombre normal con necesidades humanas. "Me soñaba con una bandera gigantesca", escribe, "envuelto dadaístamente como entre una túnica de Cristo, que iba de un extremo de la Casa Blanca a otro, con el letrero: AQUI VIVE UN SER HUMANANO ".

Si la novela Me casé con un comunista no coincide con los otros dos libros, es porque Iron Rinn, el ser hacia quien Zuckerman dirige su amor, no es lo suficientemente complejo para ser un humano completo. Me casé con un comunista se convierte en un libro para soltarlo todo en boca de la esposa y actriz del héroe, quien además le arruina la vida. La novela salió poco tiempo después de que la ex esposa de Roth, Claire Bloom (actriz) publicara su propio libro contándolo todo acerca de Roth en Salida de la casa de las muñecas. Cuando los críticos leen Me casé con un comunista encuentran cuando menos una sutil respuesta de Roth al libro de su esposa. Dada la debilidad de Me casé con una comunista, los críticos pueden tener razón. La novela van tan cargada con la obsesión vitriólica de atacar a la esposa de Iron Rinn, Eve Frame, y a su hija, una cantante profesional llamada Sylphid (la hija de Bloom, vale la pena señalar, es una cantante de ópera). Esto evita que hallemos en Iron Rinn las varias capas necesarias para tener a un hombre vulnerable digno del amor de Zuckerman y de los lectores.
Esto nos lleva a los más grandes golpes asestados a Philip Roth, y quizás sea ésta la razón por la que los miembros de la Academia Sueca no le han concedido el honor que desde todo punto de vista merece. Se le acusa a Roth, para exponer el asunto sin rodeos, de tener una obra desigual, y de ser, además, un cerdo machista. ¿Y saben qué? Hay algo entre las dos acusaciones. Roth ha escrito algunos libros verdaderamente pavorosos, y en muchas de sus obras menores, incluyendo a menudo  las pueriles novelas  con el personaje David Kepesh, cuya misión principal es la de encontrar un agujero, cualquier agujero, en el que pueda meter su pene rebelde. Incluso en la más grande  de las obras de Roth, si hay un acto de maldad en marcha, usted puede apostar a encontrar a una mujer en la raíz misma de la situación. Venero a Philip Roth, pero si yo fuera una mujer, estaría como mínimo a cien millas del tipo.

Pero ustedes, mis estimados amigos, deben mirar más allá de todo esto, no porque las faltas personales de Roth no afecten sus obras, pues en realidad lo hacen, ni porque debamos tomar lo bueno y lo malo, sino porque, en  el caso de Roth, lo bueno es inseparable de lo malo. Un hombre más razonable lo hubiera pensado mejor antes de seguir el juego de su ex esposa de contar en un libro bilioso intimidades: un ajuste de cuentas en una novela con la actriz que arruinó la reputación de su marido con un libro. Entonces, un escritor más razonable, uno a quien realmente le importara qué pensamos, nunca se hubiera atrevido, como un judío blanco que es, a escribir una novela donde un hombre negro se hace pasar por un judío blanco. Un escritor más razonable no habría escrito, en 1969, una novela como El lamento de Portnoy,  con un personaje  "loco por los coños", un joven judío quien se masturba sobre el hígado crudo que su madre servirá después en la cena.

El asunto de la candidatura de Roth para el Premio Nobel no tiene que ver con que él sea un buen tipo, es que él es un genio, y en el caso de Roth su genialidad reside en su audacia. La audacia no cae bien. No es políticamente correcta. El poder especial de la audacia radica en su voluntad de romper las normas, de pisotear los tabúes, de despabilarnos  - y, sí, a veces, hasta nos cabrea con fuerza. La audacia sin inteligencia engendra un espectáculo sin sentido, pero Philip Roth es el escritor vivo más inteligente de los Estados Unidos, y sus obras, buenas y malas, brillantes y pueriles, están entre las mejores que este país ha producido. Si Philip Roth no se merece el Premio Nobel de Literatura, entonces nadie lo merece.

viernes, 2 de septiembre de 2011

La Belleza y Juárez

Por Juan Pablo Plata.

El barrio La Belleza, en San Cristóbal, en Bogotá, en Colombia es igualito a ciertos recodos de Ciudad Juárez, Chihuahua, en México.
No se puede decir que en ellos solo vivan ladrones, traficantes o matones.
Ya los hubieran ido a buscar. Agarrando todo el bulto, agarrarían toda la ``ilegalidad´´.
De ser así, con una gran bomba los podrían ausentar.
En ambos la comida, el baile y los despojos son un mango bajito al bolsillo de todos.
El cobre, el cartón, el vidrio reciclados son el pan de muchos.
Los solventes, la coca y el trago a ratos sirven a otros tantos para aguantar.
Tengo en La Belleza una querida de verdad, en Juárez una vieja de mentiras, de dos pesos, para bailar.

sábado, 9 de julio de 2011

Mortara: a proposal for a new literary sub-genre base on hypertext and electronic literature.

Mortara: a proposal for a new literary sub-genre base on hypertext and electronic literature.

Mortara: Metafiction, literary illness and literary genres in three books by Enrique Vila-Matas.


(Conclusion of research and proposal )



By Juan Pablo Plata

“One should go to a literature according with the spirit of the time, it should be a mixed literature, crossbred, where boundaries are confused and reality can dance on the border with fiction, and the rhythm erases the border. For some time now, I want to be a foreigner forever. For some time now, I think that more and more literature transcends national borders to make profound revelations about the universality of human nature.”

This was said by Enrique Vila-Matas during the acceptance speech of the XII International Prize Romulo Gallegos in 2001 for his book The vertical travel.

In an interview with Fernando Clemot for the magazine Paralelo Sur, Vila-Matas answered:

"You once said that "the novel of the future will be multi-racial or it will be nothing." What traits would define the novel of the future?

If I knew how the future of the novel will be, I would already be writing it. "

Finally, in the documentary Café con Shandy by Enrique Díaz Álvarez, Vila-Matas said:

"Walter Benjamin said that in our time the only work of art full of meaning, critical thinking, should also be a collage of quotations, fragments, echoes of other works. I added to this collage phrases and ideas relatively of my own invention and gradually I built an autonomous world, paradoxically closely linked to the echoes of other works."

With the resonance of the fragments just read above, we must concede that the literary narrative has changed ostensibly since the time of Greek and Roman Classics classified under the genre of Epic nowadays. We can say without exaggeration that literary narrative has changed to the point of being almost impossible to classify it in its most recent forms. While we still tell stories or refer something, this is often done without a conflict that triggers the plot. Thus, style, resources and how we tell stories have changed so much until now that they now tend to produce strangeness between readers and literary critics. So, for the literary community in general it has become a problem to define and classify under some genre these same manifestations that are a kind or new form in the history of literature, with a particular artistic development, explained by the main traits of being hybrid, interactive and with a big amount of self-reflection or metafiction.

Now if we consider previous conventions of literary narrative, either be a novel or a short story or literature of other genre, we must concede that we live in a different time than our ancestors and that even though we still as humans keep telling stories, applications and tools to do so have mutated and changed. Suffice it to see movies, video games and hypermedia.

We must reiterate and reaffirm now, that there are new narrative forms and different kinds and frames of literary compositions in the twenty-first century and that they can not be place or they do not fit anymore under the awning of the genre known as novel as conceived by Mikhail Bakhtin, for example, or under other existent categories . The stories of our time are not fixed or autonomous, instead they lend and rely on stories and different kinds of content from other arts and they even depend on a self-reflection or metafiction (instructions to use fiction) to be used as Professor Daniel Grassian, a specialist in hybrid fiction and electronic literature says quoting George Landow. (In Hyrbrid fictions, 2003, p 172).

Among the manifestations of this kind of works with a narrative like the one described above there is the trilogy, full of metafiction, by Enrique Vila-Matas, composed by Bartleby and co, Montano’s malady and Doctor Pasavento, which was researched in this study with the purpose of doing a characterization of the three works - and other works in print and hypertext and in other digital media and interfaces by other authors and artists. It was a bet to propose a new narrative subgenre more precise for this type of innovative creations. The three books of Vila-Matas are fictions with loans to other arts and disciplines of human knowledge; these books are hybrid and metafictional, whose main topic is a certain type of literary illness: in Bartleby & Co. is a discontinuous creative block or fixed writer’s block in western literature; in Montano’s malady is the obsession with literature like happens to Don Quixote and finally in Doctor Pasavento the disease is the excessive exposure of some literary authors versus reclusiveness of other writers.

Academy, critics and readers have always found it difficult to recognize a novel in these three books of Vila-Matas or to find common literary conventions acceptable as recipients (reader’s expectation), to paraphrase here the theorist Hans Robert Jauss and his Theory of reception.

These works of Vila-Matas, Journal of the species (Diario de las especies) by Claudia Apablaza and Kazbek by Leonardo Valencia, are heirs to avant-garde artists of the twentieth century, of the rebelliousness of the Nouveau Roman and of the roman a clef or novel with a key. In the same way, they are debtors of the technology that appeared in the twentieth century, which allows to view moving pictures combined with audio, and to have hypertext mixed multimedia and many more. Now, we must also recognize that these works are heirs to two great novels of western literature: Don Quixote by Miguel de Cervantes and Tristram Shandy by Laurence Sternes, but we must accept that they have big noticeable differences and gaps. If the works of Cervantes and Sterne establish and opened masterfully in its tradition what is now called as a novel (creatively embracing several written and oral records under their awning), we must recognize too that the works researched in our investigation by Vila-Matas and works in hypertext format or made to be seen on a digital interface have an additional variety of resources from sound to visual and other areas of knowledge and technology that displace the category of novel to be use as a motto for these new manifestations of literature, currently known as electronic literature (el).

Thus the inquiry in Vila-Matas's books resulted in a proposal of classification of synthesized nominal word for this type of literature (el): Mortara. We have Vila-Matas as one of the pioneers of the subgenre Mortara, but this development is the result of a series of changes in creative writing influenced by technological advances, other works and a transgression by writers like him of themes, forms, resources and habits of previous literature. The all inclusive genre and concept of novel as seen by Mikahil Bakhtin now seems obsolete, because he talked and wrote about of hybrids of literature, but did not go as far as to live and to know and included literature works made up with other arts, tools and artifacts in other interfaces like Mortara.

According to the quotation used at the beginning with the requirement of meaning by Walter Benjamin, the subgenre classification proposal that is done in this document is intended to fill a critical and theoretical void in order to do one of the first bets to name these literary kind of works with a comprehensive approach.

Mortara. (Term)

From: Latin mortarium. English Gonne morter. French mortar.

Satires of Juvenal. Verse170: et quae iam Mortari sanant ueteres caeca. (And the mortars cured the blind)

Baba Yaga. Slavic folklore witch who travels the world in a giant broom or mortar capturing children.

(The proposed term is based on the word Mortar. Mortar and pestle are used to mix and grind food in the kitchen, to mix elements and compounds in pharmacy or metals in metallurgy, among others to produce new hybrids)

Mortara: literary narrative subgenre (art) with three complementary and supplementary degrees of hybridization ( Superior, Middle and Inferior ).

Inferior Mortara: it is literature that as the novel has a multigenre and polyphonic quality, but surpasses usual literary narrative because it includes discoursers and resources from other arts and disciplines of human knowledge hierarchically organized or free.

Middle Mortara: it is literature that includes the qualities of the Inferior Mortara but also has sounds, images and textures, among others included in his narrative. It does not dependent on formats or interfaces (print, hypertext) or devices to exist. It can be present in the digital and print domains or interfaces.

Superior Mortara: it is literature that contains all of the above and everything described in them, but its superior quality is achieved because in its narration and perception by the user-reader it uses from 1 to the 5 human senses. Its development and use stars in print and in the human mind, but it depends on formats, interfaces and devices to exist. Its creation and use will produce the experience of a parallel world or a simulated reality in the highest degree of experience in written fiction.

Finally, we express that made use of the research paper The digital story: a new literary genre? By Jaime Alejandro Rodriguez Ph. D, available in Spanish at www.javeriana.edu.co/relato_digital/, but at the same time we consider that we have complemented it. We did also use Claudio Guillen Comparative Literature essays and many more.



Examples of print Mortaras (Inferior)

Strange Case of Dr Jekyll and Mr Hyde.

www.biblumliteraria.blogspot.com/2010/01/strange-case-of-dr-jekyll-and-mr-hyde.html

Diario de las especies de Claudia Apablaza. (Impreso)

Kazbek de Leonardo Valencia. (Impreso)

Nocilla, Nocilla experience y Nocilla Lab de Agustín Fernández Mallo (Impreso)

Retiro lo escrito de Juan Antonio Masoliver Ródenas. (Impreso)

La puerta del inglés de Juan Antonio Masoliver Ródenas (Impreso)

Bartleby y compañía, El Mal de Montano y Doctor Pasavento de Enrique Vila-Matas. (Impreso)

Examples, studies and directories of middle Mortaras.

Symmetricity. Por Tobias Tinker

http://www.blogger.com/%20http://www.javeriana.edu.co/golpedegracia de Jaime Alejandro Rodríguez

http://domenicochiappe.com/pg_d_2a.htmll de Domenico Chiappe

http://www.cervantesvirtual.com/portal/litElec/webnovelaJJDiez/ de Juan José Díez

http://www.literatronica.net/

http://www.cervantesvirtual.com/portal/literaturaelectronica/

http://www.afsnitp.dk/

http://www.ycam.jp/%20

http://techsty.art.pl/






http://www.afsnitp.dk/galleri/archiveszaroum/

http://www.nokturno.org/

www.epc.buffalo.edu/e-poetry/archive/

http://www.blogger.com/www.gamestudies.org

http://turbulence.org/blog/tags/interface/page/2/

http://www.electronicbookreview.com/

http://www.journeyrose.livejournal.com/

www.eastgate.com/Hypertext.html

http://www.flightpaths.net/

http://www.inanimatealice.com/

http://www.electronicbookreview.com/

http://www.williampoundstone.net/Tachistoscope/index.html

http://www.sporkworld.org/

www.techsty.art.pl/english.html

hypertextopia.com/library/stories

http://www.asciimation.co.nz/

www.manifestation.com/neurotoys/eliza.php3

http://www.perigee-art.com/

http://www.altx.com/hyperx/

Modern Living. Hotel.
The Graphic Universe of Han Hoogerbrugge


http://www.hoogerbrugge.com/

http://ml.hoogerbrugge.com/

www.hoteloscartangoecholima.com/splash.html

viernes, 8 de julio de 2011

Poema

Por Juan Pablo Plata

Aterrizando.

Veo alucinaciones hacia cada destino:
Batallones de soldados y detrás su enemigo.

Estoy aterrizando en picada,
Francis Picabia me espera abajo, con una red rota,
Parado sobre una pista de concreto reforzada.
Cuando aterrice vamos a fundar una revista.
Una revista bien hecha, no como La Movida Literaria.

martes, 21 de junio de 2011

Como si estuviera en el Hospital Bombarda de Lisboa.

Por Juan Pablo Plata.

Tengo un imán para los desequilibrados
Sembrado en el centro de mi ternura.
De vez en cuando vienen a mí muchachos dementes para ser oídos y consolados
y les hablo.
También a veces quieren que hable, pero callo,
Para verlos.
"Un clinicazo", me dice uno, "me fui de clinicazo pero ya estoy libre".
"¡Yompite Vanidu!, ¡el murciélago es el espíritu santo del demonio!", me
dice otro.
Hablan como Joaquín Font habla con la finada Laura Damián y como él
habla de los lectores y de los escritores desesperados.
A ratos, como si estuviera de turno en el Hospital Bombarda de Lisboa,
Recibo en mis horas y espacios, como un facultativo,
Una avalancha de tocados, duchados en el río de la evasión,
Hechos para el lindo juego de desvariar (en el Kali íuga).
Los desequilibrados tienen una ternura
Sembrada en el centro de su imán.
No sé si sea para mí.

viernes, 20 de mayo de 2011

sábado, 14 de mayo de 2011

Un documental y un pueblo inadvertidos: Tumaco Pacífico.

Reseña:Tumaco Pacifico.

(Documental)

90 minutos. Color. Colombia. DVD. NTSC.

Realizador: Samuel Córdoba.

Por Juan Pablo Plata

Tumaco Pacifico (Documental) es otra más de las muchas obras (literarias, musicales, plásticas, etc.) que pasan desapercibidas por el público y los medios en Colombia. La desatención a tan regio trabajo audiovisual sólo resulta compresible porque los medios de comunicación colombianos quieren hacer primero ruido de los productos de sus conglomerados o porque es poco el espacio restante no cooptado por la publicidad de la que subsisten.

La cinta tiene asiento en San Andrés de Tumaco en el departamento de Nariño (zona estratégica del cultivo y tráfico cocalero), en la Costa Pacífica de Colombia. La ciudad cuya población es 90% de raza negra según estadísticas del DANE, ha resistido a los embates de maremotos, tsumanis, del narcotráfico, los grupos armados ilegales y la indiferencia nuestra.

El documental fue realizado por Samuel Córdoba con producción de Catalina López Betancourt. A su creación no la alcanza la burla hecha por los cineastas Luis Ospina y Carlos Mayolo -en Agarrando pueblo (1977)-, a los documentales colombianos que en el siglo pasado grababan miseria, con premeditación, para ganar premios en el exterior, pues las imágenes registradas no exponen ni buscan miseria. La pobreza, la vida difícil de los habitantes de los palafitos, de las mujeres y sus hijos, los pescadores, los piangueros (cazadores de conchas con almeja), aparecen en medio de un relato aislado de propósitos tan nefastos como querer grabar la desventura de otros para ganarse un premio y unos pesos. El documental tiene otros afanes nobles –con todo y que se percibe un compromiso humanitario- reconocibles en la edición, es decir, en el montaje hecho con las voces y acciones en una ciudad con un puerto donde confluyen la fuerza montañera y el ocre del agua dulce con la sal y las ondas del mar: un niño, Junior, va por ahí consiguiendo carnadas para pescar, hilando e hilvanando el nylon, rompiendo conchas, trabajando un poco, pese a su edad, para ayudar a su abuela. Don Carlos es un aforista y un estudiante eterno; fue un líder comunitario y de pescadores y piangueros como hoy lo es Carmen Julia. Doña Eduarda, anciana sabia, valga el pleonasmo, es niñera y jefe en su barrio de casas montadas en palafitos sobre el agua, cuyos cimientos son acariciados por la basura orgánica e inorgánica tirada allí por todos. Muchas otras vidas salen y también, tal vez, el último registro de un pianguero asesinado después de la grabación como consta en el Q.E.P.D de los subtítulos.

La basura de todos tirada al agua, un aire musical llamado Currulao, los manglares, el baile, la cultura de la pesca, la sed de educación, los trabajos manuales, la sapiencia y la felicidad de las cosas simples (tan celebradas y rementadas casi como exclusivas de las religiones y culturas orientales y sus gurúes y seguidores); el sentido común y las historias de las personas contadas en su propia voz, son lo que queda girando en el espectador después de una proyección de Tumaco Pacífico. Futuros espectadores del video concordarán con haber visto una cultura raizal negra y a los demás ciudadanos de Tumaco en choque o negociación con una civilización que llega en avión, en barco, por radio y televisión, que no los recuerda sino cuando algo digno de sensacionalismo ocurre: un degollamiento humano, un desastre natural o la visita de una persona haciendo responsabilidad social: como hoy le dicen a la caridad, a la filantropía y a la labor social, interesada y doble, hecha por quienes buscan mejorar su reputación o ahorrar impuestos con exenciones prometidas a sus piadosas acciones.

Si quiere tener un respaldo más para buscar una proyección o comprar el documental, vea la lista del palmarés obtenido por el documental y unos cuantos enlaces.

Enlaces

www.tumacopacifico.com

tumacopacifico.wordpress.com

http://www.youtube.com/user/tumacopacifico

http://www.youtube.com/watch?v=QZ_h8BO8FE4&NR=1


Premios obtenidos por el documental Tumaco Pacifico.

Chashama Film Festival. Nueva York. Premio del Público a Mejor Película Extranjera 2009.

II Festival Internacional de Video Alternativo y Comunitario Ojo al Sancocho. Argentina. Mención de honor 2009.

IV Festival de Artes Audiovisuales de La Plata. FESAALP 2009 en Argentina. Mejor largometraje documental por el jurado

XXVI edición de los Encuentros de Cine Latinoamericano en Burdeos, Francia. Premio del público a mejor película.



Como se ve, nadie es profeta en su tierra.

¿No será que el municipio de Tumaco y este documental pasan desapercibidos en Colombia aposta para ocultar violencia, narcotráfico y pésimas condiciones sanitarias y económicas?

domingo, 24 de abril de 2011

Reseña: Cuentan. Relatos de escritoras colombianas contemporáneas.

Cuentan. Relatos de escritoras colombianas contemporáneas.
Luz Mary Giraldo.

Sílaba Editores, Colección Madremonte, 2010, 218 págs.


Por Juan Pablo Plata.

¿Se puede reseñar una antología de relatos de mujeres sin hablar de la opresión femenina en el pasado? Se puede y se debe: son otros tiempos los que corren y las mujeres ya tienen abiertos muchos espacios que antes les estaban vedados en diversas actividades humanas; entre ellas el cultivo de las artes. Por retórica que suene la pregunta, la intención al hacerla es evitar el sesgo paternalista a la hora de tratar con ficciones hechas por damas en la crítica literaria.

La antóloga Luz Mary Giraldo quien ha hecho varias compilaciones de cuento colombiano, cae en el prólogo del presente libro en el viejo tópico de la opresión femenina para soslayar cualquier comentario directo sobre la antología presente, que por lo demás deja mucho que desear en cuanto a calidad literaria frente a la previa antología de relatos de mujeres hecha por ella misma: Ellas cuentan. Relatos de escritoras colombianas de la colonia a nuestros días (Seix Barral, 1998). El prólogo presente en el libro que atañe a esta reseña parece más un prólogo para el excelente libro de 1998, puesto que no se cita en él a ninguna de las veintidós escritoras ni sus relatos. Giraldo hace un breve recorrido por la crítica literaria y la producción de literatura de mujeres en Latinoamérica y habla de su anterior antología ya citada, pero de Cuentan. Relatos de escritoras colombianas contemporáneas no nos dice nada.

En la contraportada del libro van dos comentarios elogiosos de parte de los novelistas Rodrigo Parra Sandoval y Roberto Burgos Cantor. Hay que decir que los aplausos de los dos escritores son inmerecidos por casi la mayoría de los relatos. En casi todos los relatos no prima ni el estilo sobra la trama, ni la trama sobre el estilo. No hay sustancia, no hay riesgo, no hay nada divertido ni bello o esforzado en narraciones que están bien escritas, pero que no pasan de ser una suerte de ejercicios de escritura muy mediana. De aquí en adelante, para variar el tono, sólo vamos a hablar de los mejores relatos de la antología.

Antes pasar revista a algunos de los cuentos, comencemos por decir que Lucía Donadío, editora de Silaba Editores, a pesar de autoeditarse, salva con su propio relato un libro con narraciones de autoras más cercanas al diletantismo literario que al verdadero arte de la palabra que acusan las notas biográficas que se encuentran al final del volumen, donde las escritoras aparecen con múltiples publicaciones y un palmarés jugoso. No es la escritura descuidada el problema, lo es la falta de capacidad para narrar con mínima solvencia y sin tantos lugares comunes. El relato de Lucía Donadío, Esa señora tan buena, en primera persona, describe con genio la astucia de una empleada del servicio doméstico cleptómana. El cuento Carolina en mi funeral de Carolina Sanín Paz es una muestra más de la destreza literaria de esta autora, que se vale en esta ocasión del humor y la autoficción, es decir, de la mezcla entre ficción y biografía personal, para contar la vida de una estudiante latina en Nueva York, que vive constantemente acechada por el lastre del pasado vivido en su país de origen. Helena Araujo, con El tratamiento, nos lleva por la vida y la mente de una mujer que es convertida en un despojo humano por su esposo y familiares, quienes la someten a una innecesaria estancia en un hospital para locos. Amalia Lú Posso Figueroa, en Divina Barceló Mecino, usa un lenguaje caribe útil para narrar una historia de amor tejida entre un sordomudo y una mujer con unos ojos que hechizan las cosas animadas e inanimadas de la realidad. Soad Louis Lakah, en El peso de una corona, refiere el ascenso y caída de una reina de belleza que termina presa de la megalomanía y el narcotráfico, y muerta de manera violenta.
Los pocos relatos enumerados hasta aquí son aquellos que poseen alguna valía literaria, por no estar plagados de lugares comunes, tramas costumbristas y parroquiales y porque superan la correcta ortografía y la regular sintaxis de los demás relatos y permiten un verdadero goce con su lectura. Los otros relatos tienen, entre muchas otras cosas que rebajan la calidad de la antología: la repetición excesiva de las palabras nostalgia y amor, el uso maltrecho de refranes populares y del parlache sin conciencia semántica, además de la también repetida narración de la ingesta de vino en encuentros amorosos. Esto por citar los menos graves de los lugares comunes que empobrecen los relatos.

A quien esté interesado en leer relatos escritos por mujeres con valía literaria, porque tal vez la reseña haya suscitado la curiosidad o el deseo de tener un punto de comparación, le sugerimos que vaya en busca de los siguientes títulos y escritoras: Ardores y furores. Relatos eróticos de escritoras colombianas; La vida te despeina. Relatos de escritoras latinoamericanas; Amores malditos de Susana Castellanos de Zubiría, o cualquier libro de Laura Restrepo.

miércoles, 20 de abril de 2011

Poema blanco

Por Juan Pablo Plata.

Quiero decirte que la Nada no es un cuarto vacío ni es blanca.
También quiero decirte rápido:
Eres un borrador de nata,
estás bañada de sal,
blanca, nunca orejinegra,
vaca terca déjate agarrar.
Con una soga de nubes te atrapo,
y te vuelves harina.
Nalga quesuda y suda, la tuya.
Baba espumosa en boca de bobo, ¿la de quién?
Y pensar que existen tantas cosas blancas, menos la Nada.
(La Nada es transparente para que no la puedas ver).

sábado, 26 de marzo de 2011

Soneto contra la poesía fácil en verso libre.

Por Juan Pablo Plata

Ya no vienen con las formas anales
A molestar poetas de poca diana
Es su vida y escritura mediana,
De agua y ambición, en barriales.

Intentan poesías sin berenjenales.
No pueden, no saben, tocar campana,
Roen lo fácil, hacen su gran sordana,
Abyectos como sucios comensales.

Recitan y posan, consume su brío,
Se dan sus aires, cometen su maña
Enemigos del verso de buen lustre.

Me recuerdan entonces, la muerte, frío
No son líneas, las suyas, con calaña:
Qué mejor les iría con un palustre.

(Copyright. D.R.A.).

viernes, 18 de febrero de 2011

La poesía afrocolombiana

(Texto extraído del Almanaque Mundial (1977), Editorial América. Suplemento Colombia. Fiel reproducción del texto).

Es Colombia uno de los sitios del continente donde queda una preocupación, en los días que corren, por mantener viva la poesía negra. Es Candelario Obeso, colombiano del lejano siglo pasado, al que muestran sus compatriotas como iniciador de tal poesía en América. El aserto es negado por muchos.

De todos modos, en Candelario Obeso se encuentra tal preocupación por el negro, tal humanidad ante sus sufrimientos, que no hay duda de que el vate colombiano fue el pionero en llevar a la poesía del continente una labor de rescate que sólo ahora empieza a vislumbrarse, a pesar del auge que ha tenido en los últimos tiempos la moda afro.

Candelario Obeso, hombre de gran cultura, se percató pronto de la forma peculiar de hablar del negro –la que aún se usa en el Chocó y hasta en muchos lugares de la costa colombiana- y la llevó a sus composiciones.

Muerto este prohombre, viene el silencio, un largo silencio que llega hasta Jorge Artel. Con este profesor de la Universidad de Panamá, la composición negrista vuelve a florecer en forma culta. Estamos en pleno s. XX. Artel pertenece al renovador grupo que se autotituló Piedra y Cielo; para muchos, más que grupo, una verdadera generación. Él entronca con dos ramas: con la popular – en Colombia, entre el pueblo la poesía ha estado siempre pujante- y con la de los sufrimientos: la de Obeso.

Hay en la poesía de Artel un dolor palpitante, no apagado, el que ha perseguido al negro desde que los negreros lo tiraron, inhumanamente, como un fardo, en el continente.

De Artel se pasa a los dos hombres que más han hecho por conservar lo negro en Colombia. Uno de ellos es Helcías Martán Góngora, poeta de diversas aristas, artífice del verso, musicólogo del verso negro, verso que sale de su pluma con la cadencia de la jitanjáfora y el toque del tambor. También se cita, como clásica, esta poesía suya, de musicalidades extremas, logradas con el uso acertado de las palabras con resonancias. Por cierto que está por hacer un estudio profundo de estas palabras y de sus combinaciones posibles en castellano:

Aquí, Mattu Mulumba.
Mattia Mulumba aquí.
Tambo y tambor, tumbo y tumba,
santo y seña para mí.
Robo del rumbo y la rumba
e l paletón, el paujuí
aquí, en Mattie Mulumba
piangua en la panga y picualí.

Helcías Martán Góngora, hoy en plena producción, desde su revista Esparavel recoge con entusiasmo y crea los tintes negros de Colombia; y prohíja nuevos rapsodas como Alfredo Vanín Romero.

El médico Juan Zapata Olivella, diplomático, de familia que ha contribuido como pocas con las letras colombianas- su hermano Manuel es novelista de fuste y látigo- con Helcías Martán Góngora e Irene Zapata Olivella se empeña en cuajar en distintivo nacional los poemas afrocolombianos.

En Zapata Olivella se da el proceso de mitificación de la negra y de la mulata que se operó en la poesía afrocubana y que tuvo su arrancada en Cecilia Valdés, de Cirilo Villaverde.

En él existe, además, esa tendencia que consiste en acercar a la negra a la naturaleza. Esa unión con la naturaleza, tan propia de las regiones africanas traídas por los esclavos al continente americano. Como está presente la mulatización, la idea de que vivimos en un continente mulato, tesis que lanzó al vuelo el cubano Nicolás Guillén en Los dos abuelos. Lo que sigue de Zapata Olivella ilustra el punto:

Senos repletos de mi pura leche
abiertos a la vida dilatada
senos para la tierra descarnada
que también se alimenta de mi pecho;

senos en las ansias de mi llanto
sedientos de la amargura de dos mundos,
senos clamorosos y rotundos,
como dos remos de vibrante canto.

Sórbete mis senos negros,
y bébete mi leche blanca,
hazle en lo profundo cruel herida
y sabrás que mis senos, negros, sanos
nutrirán también tu propia vida.

De Negros senos, la poesía anterior, pasamos a Irene Zapata Olivella. Ella se aparta diametralmente de la vena colorista y folklórica. Negra, sufrida, adquirió ese degusto, si cabe llamarlo así, por lo trágico de su vida cotidiana y la de los negros en nuestra Amerindia sobre los que han pesado, como un trallazo, los sufrimientos ancestrales. Por eso su poesía destila fosa, tragedia, destierro. Pero mujer dotada de una sensibilidad exquisita, con un lirismo que parece polvo de mariposas flotando en el aire, por lo hondo y fino, hay en su obra una rebeldía instintiva, el deseo del negro de ocupar un puesto en el mundo de puro derecho.

Mención aparte merece otro grande: Hugo Salazar Valdés. Cantor errante, soñador bajo las estrellas del parque; recitador. Lo ven las piedras de Colombia en vagabundaje creador como nuevoCirio Bayo. Su fama rebasa fronteras y Simón Latino, en su recopilación de poesía afrocontinental, lo incluye.

La obra de este aeda es como su vida: dispersa; sin cuajar en libros; tirada por periódicos. Pero de una entraña colombiana maciza, férrea; musical en la que cobra categoría el mito de la mulata:

Oscura de tinta china
era la María Teresa:
pupilas de lumbre mora
piel de betún y de brea,
sonrisa de caña dulce
su boca de miel de abejas
y las manos como dos
guillotinadoras negras.

Con Marcos Fidel Chávez se patentiza en América un nuevo tipo de poesía. Ya no es el negro el que sirve de encuadre a sus poemas. Los que son negros son los versos. Negros, porque Marcos Fidel, de la raza del carbón, entiende que la labor del negro que poemiza es hacer un trabajo donde deje fuera la figura del negro y se plasme, en subidos matices, el dolor de éste, el dolor de vivir.

Luis Helio Rubio Sandoval, santanderino, es otro de los que han contribuido a la poesía negra colombiana. Él se adhiere a la veta que camina por la soledad, la tristura, la desazón negra. No ríe. Habla de crueldades.

La voz nueva de Colombia es la del estudiante de antropología Alfredo Vanín Romero, de Popayán. Ha sido presentado al ruedo por Helcías Martán Góngora. Escritor que cultiva el cuento, ahonda, además, en los misterios poéticos. Sus estrofas calan en la tradición dolorosa del negro.

Mientras la poesía negra ha ido languideciendo en muchos lugares de Latinoamérica, Colombia, como una de sus mejores tradiciones, la mantiene en esencia y cariño. Y ha formado, en el día de hoy, una escuela.

viernes, 21 de enero de 2011

Poesía

Leyendo la revista Cuadernos de Literatura V.14, No. 27, Enero- Junio de 2010. (De la Universidad Javeriana de Bogotá) encontré dos poemas que me causaron gran emoción, de dos poetas desconocidos para mí hasta ahora: Solo de Alberto Ángel Montoya y un poema inédito del payanés Alberto Mosquera . Pongo los poemas abajo.
Mientras leía hace un mes Últimos tragos de Graham Swift, lo leído se me volvió vida cuando una vendedora de servicios funerarios me ofreció su mejor repertorio y me dejó su tarjeta de negocios. Todo fue simultáneo, al personaje de la novela le ofrecían cremación y entierro tal y tal, y a mí me interrumpían la lectura para la mismo.

SOLO.

Por Alberto Ángel Montoya.

A doña Enriqueta Montoya de Ángel. In Memoriam. 1938.

I

SOLO como el silencio de una vasta llanura
por donde nadie pasa.
Como el reflejo rojo
que después de la lumbre postrera y ya en la noche,
por un raro espejismo tiembla aún en el pozo.
Solo como el misántropo a quien le mata el frío
del invierno su perro. Como aquel sordo
que entra en las catedrales y mirándose a solas
comienza de rodillas su ruego silencioso,
en tanto que se escuchan sonoramente bellas
y unánimes, las voces del órgano y los coros.
Solo como yo mismo. Y yo no sé de nadie
que como yo en el mundo haya estado tan solo.
Hoy me he quedado solo. Humanamente solo.


Por Alberto Mosquera.

(En Datos biográficos de Alberto Mosquera. Manuscrito inédito, sin fecha).

Todo lo ya vivido está olvidado
todo lo conseguido ya perdido
todo lo bien amado, ya no amado
y todo lo perdido conseguido.

Vive el presente de lo ya pasado
Y existe muerto lo que fue vivido.
Era un soneto y como estoy jalado
en dos cuartetos me quedé jodido.